Las sociedades modernas han tratado de resolver los problemas de transporte que enfrentan, como en otros aspectos, ignorando los principios básicos de la Naturaleza. A medida que la humanidad ha ido tecnificando su entorno, los medios de transporte han experimentado una evolución mecánica y tecnológica, con el fin de satisfacer dos necesidades, con independencia de los problemas esto pudieran acarrear: por un lado aumentar las velocidades de traslado y por otro propiciar la independencia relativa del usuario. Esta mejora tecnológica del transporte, ha supuesto una mayor comodidad y eficiencia en el servicio, pero por otra parte, ha originado un crecimiento de los impactos ambientales y sociales asociados a esta actividad, entre ellos la contaminación del aire.

tráfico

En el Área Metropolitana de Monterrey (AMM) en el estado de Nuevo León en México, existen actualmente un parque vehicular de más de 2 millones de vehículos automotores, lo que está provocando un grave deterioro de la calidad de aire, pero al parecer sus habitantes no hemos tomado consciencia del hecho. Tradicionalmente se ha culpado a la industria como la principal causa de la contaminación ambiental, y aunque en efecto contribuye, hoy en día una de las principales causas de contaminación del aíre en el AMM lo constituye el uso indiscriminado del automóvil. A nivel global, vehículos automotores son la principal causa de la contaminación del aire en las grandes ciudades.

Los vehículos automotores son los responsables del siguiente porcentaje de emisión de los contaminantes que se mencionan a continuación:

  • 95% de Monóxido de Carbono.
  • 75% de Óxidos de Nitrógeno.
  • 50% de los Hidrocarburos.
  • 60% de Partículas inhalables.
  • 25% de Bióxido de Azufre.

Los programas de gestión para mejorar la calidad del aire (ProAire) constituyen uno de los principales instrumentos desarrollados para revertir las tendencias de deterioro de la calidad del aire en las principales ciudades de México. Los ProAire incorporan medidas concretas para el abatimiento y control de las emisiones de contaminantes, se fundamentan en la relación existente entre la emisión de los contaminantes por las fuentes que los producen, el impacto que ocasionan en la calidad del aire y sobre la salud de las personas.

Algunas de las más graves consecuencias sobre la salud humana asociadas con la presencia de contaminantes en el aire, que padecen los habitantes de las grandes ciudades en el mundo son:

  • Muerte prematura.
  • Cáncer.
  • Bronquitis crónica.
  • Exacerbación del asma.
  • Tos crónica y otros problemas respiratorios.
  • Cambios en la función pulmonar y envejecimiento prematuro de los pulmones.

En el mes de Diciembre de 2015, se presentaron varios días con reportes de niveles altos de contaminación del aire, valores mayores a 100 en el Índice Metropolitano de la Calidad del Aire (IMECAS) en casi toda la zona metropolitana de Monterrey, lo cual debe constituir para la ciudadanía una voz de alerta en el agravamiento de la pérdida de la calidad del aire que respiramos.

Un primer paso, en el camino para resolver este importante problema es adquirir consciencia sobre la existencia y gravedad de este problema, además de atender las recomendaciones emitidas por las autoridades ambientales en los tres niveles de gobierno y las expresadas por los especialistas que trabajan en las Instituciones de Investigación y Educación Superior. Si bien es cierto que el deterioro de la calidad del aire del AMM es responsabilidad de todos los que vivimos en ella, también es cierto que todos podemos ser parte de la solución, por lo que es necesario que todos los que habitamos en la gran ciudad de Monterrey “El Hogar de Todos ” colaboremos para mejorar la calidad del ambiente natural que nos rodea (aire, agua y suelo).