Luisa Peresbarbosa Garza

Directora de Movimiento de Activación Ciudadana A.C.

 

A pesar de que el 50% de la población nuevoleonesa usa transporte público colectivo, vehículos no motorizados como la bicicleta o bien, camina para moverse en el área metropolitana de Monterrey (AMM), de acuerdo a la encuesta de Percepción Ciudadana “Así Vamos 2016”[1]. ¿Por qué en Nuevo León no hay suficientes programas que fomenten el uso de otros medios de transporte distintos al automóvil, a diferencia de otros estados en la República Mexicana?

Aunque se han realizado algunos esfuerzos para promover la movilidad sustentable en el AMM como la construcción del Metro, la Ecovía, y corredores peatonales como la calle Morelos, entre algunos otros proyectos; aun no son suficientes, debido a que no cubren grandes zonas de la ciudad y los usuarios de este tipo de medios de transporte, constantemente ponen en riesgo su vida y/o hacen recorridos muy largos para llegar a su destino.

Bajo mi experiencia, considero que son cuatro los factores que influyen para que no existan suficientes programas que promuevan la movilidad sustentable en el AMM:

  1. Existe un alto grado de descoordinación, por parte de las autoridades del estado de Nuevo León encargadas de impulsar este tipo de programas, a diferencia de otros estados como el de Jalisco o la Ciudad de México, en donde existe una dependencia encargada de atender este tipo de asuntos (Secretaría de Movilidad). Un ejemplo de la situación antes descrita, lo constituye el hecho de que los esfuerzos para impulsar un gran proyecto de Movilidad Sustentable en el AMM, se realicen de forma aislada, sin coordinación y sin que las instituciones públicas que les competen este tipo de temas asuman la responsabilidad que les corresponde.

  1. No se cuenta con suficientes recursos económicos. De acuerdo con las instituciones públicas encargadas de los temas de movilidad y los medios de comunicación, no existen suficientes recursos económicos para impulsar temas de movilidad sustentable, debido a los graves problemas de sobreendeudamiento que padece el gobierno del estado y los gobiernos municipales. Sin embargo, cada año se realizan obras que benefician la movilidad de vehículos automotores que utilizan combustibles de origen fósil causantes de la emisión de gases de efecto invernadero (EEI), como la pavimentación y semaforización, entre otras, y que son financiadas por el Fondo Metropolitano, a pesar que este tipo de recursos de origen federal también pueden ser aplicados a proyectos de movilidad no motorizada y de transporte público masivo.

  1. Falta diseñar y aplicar proyectos integrales. Debido a que los actuales proyectos en operación solo se enfocan en proveer infraestructura, pero olvidan el componente social de la movilidad. Un ejemplo de este hecho se puede observar en la falta de reformas a la ley que se necesitan para que peatones y ciclistas tengan preferencia de tránsito. O la falta de adecuaciones que se requieren para limitar la velocidad de los vehículos automotores en distintas áreas del AMM para aumentar la seguridad de los peatones. Ejemplo de lo anterior lo constituye la creación de zonas 30 Km/h, especialmente en zonas en donde los peatones son más vulnerables como zonas de escuelas, hospitales o zonas públicas de alta incidencia de peatones.

  1. No existe un adecuado seguimiento a la implementación de proyectos de movilidad sustentable. Este tipo de proyectos por ser nuevos e innovadores, corren el riesgo de no funcionar de acuerdo a lo planeado o bien ser rechazados por algunos sectores de la sociedad, ya que se ha probado que en la implementación de muchos de los proyectos de movilidad sustentable un sector reticente a su implementación, lo conforman los dueños de vehículos automotores. Debido a esto es necesario que los proyectos sufran adecuaciones, si es necesario, que les permita funcionar, pero por ningún motivo se debe renunciar a llevar a cabo su implementación, ya que esto va en detrimento de la calidad de vida de la mayor parte de los habitantes del AMM.

De acuerdo a la encuesta de Percepción Ciudadana “Así Vamos 2016”, la congestión vehicular es el principal problema de desarrollo urbano de Nuevo León, por lo que no es posible que las ciudades del estado, continúen creciendo bajo el modelo orientado hacia el uso intensivo del automóvil.

Por otra parte, los incidentes de tránsito representan la segunda causa de muerte de niños, jóvenes y adultos en Nuevo León, y los peatones son el sector en donde se concentran el mayor porcentaje de fallecidos[2], además de que los tiempos de traslado de personas que usan el transporte público colectivo es alto, ya en promedio es de una hora y media y en ocasión es aún mayor[3].

Por todo lo anterior, es necesario diseñar e implementar estrategias que desincentiven el uso excesivo del automóvil, y en contraste, se creen espacios públicos inclusivos y accesibles partiendo del principio de “Ciudades para la Gente”. Por lo que no se debe continuar realizando acciones que sólo favorezcan al sector de la población que se traslada en vehículos automotores privados.

Si bien es cierto que la realización de acciones que nos permita transitar hacia una movilidad sustentable, le corresponde primordialmente a las autoridades, es también cierto que la falta de involucramiento de la sociedad en estos temas, provoca que las autoridades no presten la debida atención a los problemas relacionados con la movilidad. Por lo que es necesario que toda la sociedad se informe e involucre en temas de movilidad sustentable, ya que esto dará como resultado tener una mejor vialidad, lo que permitirá lograr que el Área Metropolitana de Monterrey transite hacia un desarrollo verdaderamente sustentable, que ofrezca a sus habitantes una alta calidad de vida.

 

[1] Así Vamos 2016. Como Vamos Nuevo León / UANL. México, Estado de Nuevo León. 2016. Recuperado en: https://como-vamos-nl production.s3.amazonaws.com/uploads/uploader/url_image/31/Resultados_Encuesta_2016_final.pdf

[2] Informe sobre la situación de la seguridad vial, México 2015. Secretaria de Salud / STCONAPRA. México, Ciudad de México. 2016. Recuperado en: http://conapra.salud.gob.mx/Interior/Documentos/Informe2015.pdf

[3] Así Vamos 201