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Uno de los mayores retos a los que se enfrenta la humanidad en el presente siglo es contar con suficiente agua limpia. El agua se está convirtiendo en un factor limitante para la salud humana, el desarrollo y aún para el mantenimiento de los ecosistemas naturales y su biodiversidad. Si los actuales esquemas de utilización del agua en el mundo no sufren un cambio sustancial en el corto plazo, la humanidad se enfrentará a la posibilidad de padecer una grave crisis de este importante recurso, caracterizada por su escasez y contaminación en extensas áreas del planeta.

Los ecosistemas ubicados en zonas templadas (bosques) y tropicales (selvas) que presentan un alto grado conservación, son consideradas actualmente como “fábricas de agua”, que tienen una importancia estratégica para asegurar la sobrevivencia de los seres vivos sobre la Tierra.

Las selvas tropicales son los ecosistemas terrestres que han sufrido las mayores transformaciones antropogénicas entre los grandes tipos de vegetación que existen en México. De su extensión original, actualmente menos del 15% de las selvas húmedas tiene un grado de conservación similar al de la selva intacta.

Al Este del estado de Chiapas se ubica región conocida como la Selva Lacandona una de las áreas ecológicas más importantes de México y Mesoamérica, ya que en ella se encuentra el macizo de selva más grande y mejor conservada de la región. Se trata del centro de más alta diversidad biológica en el trópico, no sólo de México sino de la América Septentrional. La Selva Lacandona se encuentra ubicada, en su mayor parte, en la subcuenca del río Lacantún en donde aún es posible encontrar algunos de los ya muy escasos ríos prístinos del país. A su vez, el río Lacantún forma parte de un complejo sistema hidrológico que representa el 53% de la cuenca del río Usumacinta.

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El río Usumacinta en conjunto con el río Grijalva forman la región hidrológica de mayor extensión en México (11´500,700 ha) y la séptima más grande del mundo, con un escurrimiento medio anual de 85 billones de m3, que representa el 30% de los recursos hidrológicos superficiales de todo el país, lo que la convierte en la mayor “fábrica de agua” de México.

En la Selva Lacandona es considera un Hotspot a nivel mundial (sitio donde se concentra una muy alta biodiversidad), y contiene el 28.4% de las especies de mamíferos del país, el 31.8% de las aves, el 11.7% de los reptiles, el 8.8% de los anfibios y 14.4% de las especies de peces de agua dulce. Además de que en los ambientes acuáticos naturales de la región, existen otras especies acuáticas de gran importancia para la conservación como la nutria de río (Lutra longicaudis), el cocodrilo (Crocodylus acutus) y la tortuga blanca (Dermatemis mawii), esta última bajo el régimen de veda permanente.

Los ríos y arroyos que se encuentran fuera de las distintas Áreas de Reserva Natural que existen en la Selva Lacandona, y que atraviesan ejidos y comunidades, han sufrido un gran deterioro durante los últimos 40 años. Esto, debido al uso intensivo y desordenado con la que han aprovechado los recursos naturales los habitantes de dichas comunidades. Debido a esta situación, las poblaciones de organismos vivos que habitan en estos ecosistemas acuáticos han disminuido sensiblemente, lo que representan una fuerte amenaza para su conservación.

En respuesta a esta situación, Natura y Ecosistemas Naturales, A.C. (NATURA), una organización civil sin fines de lucro, conformada por reconocidos especialistas en el terreno del estudio y preservación de ambientes naturales, opera desde hace más de 25 años un programa de monitoreo de la calidad de los ambientes naturales presente en la Selva Lacandona, además de impulsar acciones de recuperación de ambientes degradados y la conservación de las áreas sujetas a protección. En este contexto, la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) se sumó desde el año de 2008, a través del firma de un convenio de colaboración, a los esfuerzos que NATURA realiza en el monitoreo y protección de los ecosistemas de la Selva Lacandona.

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Actualmente, la Secretaría de Investigación, Innovación y Sustentabilidad de la UANL coordina el grupo interinstitucional e interdisciplinario de especialistas encargados de realizar el monitoreo de la calidad ambiental de los ecosistemas acuáticos de la porción sur de la Selva Lacandona, a través del uso de bioindicadores (peces, moluscos, insectos acuáticos y helmintos) y el registro de la calidad del agua y la detección y monitoreo de contaminación en ambientes naturales.

Los resultados obtenidos hasta el momento han permitido identificar los principales fuentes de deterioro de los ambientes acuáticos de la región, dentro de los que se encuentran la deforestación provocada por actividades agropecuarias no sustentables, pesca no regulada, introducción y propagación de especies no nativas, a través de la acuacultura, y el vaciado de desechos sólidos, aguas residuales municipales, agroquímicos y pesticidas a los cauces naturales de los ríos, lo que ha permitido diseñar distintas estrategias dirigidas a frenar el deterioro que presentan los ambientes acuáticos, y en los casos en donde es posible recuperar ambientes degradados, además de impulsar el establecimiento y operación de sistemas de aprovechamiento pesquero y acuícola sustentables, que permitan la recuperación de las poblaciones naturales de peces, además de producir alimentos de alto contenido proteico a bajo costo ecológico y económico.

Un resultado adicional al trabajo conjunto que realizan NATURA y la UANL para preservar los ecosistemas, la biodiversidad y la cantidad y calidad del agua que existe en la Selva Lacandona, e igualmente importante, es la formación de recursos humanos de alta calidad técnica y humana, que son el resultado de la colaboración de estudiantes de pre o posgrado, a través de la realización de prácticas profesionales y/o tesis, en los diferentes grupos de investigación que forman parte del grupo que coordina la UANL, los que en un futuro, no muy lejano, serán los encargados de continuar con los esfuerzos de preservación de la riqueza biológica y ecosistémica que posee la Selva Lacandona, patrimonio de los todos los mexicanos y los habitantes del mundo.