Desde hace varias décadas los equipos eléctricos y electrónicos han revolucionado la vida de las personas, este tipo de aparatos se encuentran presentes en prácticamente todos los hogares, oficinas, hospitales, transporte, sistemas y redes de comunicación; sin embargo, la tecnología de rápida innovación y de cortos periodos de vid, han provocado que año con año se presente una creciente cantidad de basura electrónica, lo cual representa  un gran desafío para la gestión de este tipo de residuos a nivel mundial.

Los aparatos eléctricos y electrónicos se pueden agrupar en  las siguientes categorías generales:

  1. Electrodomésticos
  2. Equipos de informática y telecomunicaciones
  3. Aparatos electrónicos
  4. Aparatos de alumbrado
  5. Herramientas eléctricas o electrónicas
  6. Juguetes o equipos deportivos y de tiempo libre
  7. Aparatos médicos (Frigoríficos, congeladores, estufas, etc.)

Los equipos eléctricos y electrónicos están compuestos de cientos de materiales diferentes, tanto valiosos como potencialmente peligrosos por ejemplo: oro, plata, paladio y cobre son algunos de los materiales valiosos que pueden recuperarse; por otra parte, plomo, cadmio, mercurio y arsénico son componentes peligrosos que pueden estar presentes en este tipo de equipos, lo cual depende del tipo de tecnología que sea utilizada para su fabricación, el país de origen y el fabricante. Cuando este tipo de compuestos, son liberados durante el proceso de desensamble de los equipos, pueden causar afectaciones al ambiente y la salud humana.

Los metales presentes en los aparatos eléctricos y electrónicos se dividen en dos grupos:

Suiza fue el primer país del mundo en introducir un sistema nacional de gestión de residuos electrónicos. En el caso de México, la gestión de este tipo de residuos esta normada por la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPGIR) la cual establece en el Art. 5 Fracción XXX :

Residuos de Manejo Especial: Son aquellos generados en los procesos productivos, que no reúnen las características para ser considerados como peligrosos o como residuos sólidos urbanos, o que son producidos por grandes generadores de residuos sólidos urbanos.

En el Art. 19 Fracción VIII esta misma Ley cita que los residuos de manejo especial se clasifican como se indica a continuación:

Residuos tecnológicos provenientes de las industrias de la informática, fabricantes de productos electrónicos o de vehículos automotores y otros que al transcurrir su vida útil, por sus características, requieran de un manejo específico”.

En México, según datos reportados por la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, se estima que se generan 84 millones de toneladas por año de 14 corrientes de residuos de manejo especial, además de 805 mil vehículos que llegan al final de su vida útil anualmente.

Riesgos a la salud y al ambiente

Cuando los residuos de equipos electrónicos se desechan en basureros, existe el riesgo de contaminar el ambiente y provocar daños a la salud humana, debido a este tipo de residuos liberan sustancias químicas que son tóxicas, como el plomo, mercurio, arsénico, cromo, bromuros, lo cual favorecerá la producción de lixiviados, que al filtrarse provocan la contaminando del suelo y los mantos acuíferos. Además de que por su peso y volumen, ocupan gran cantidad de espacio al ser enviados como basura convencional a los rellenos o vertederos.

La liberación de contaminantes al ambiente a través de una inadecuada disposición de residuos eléctricos y electrónicos puede provocar graves efectos en la salud humana como los siguientes:

  • Intoxicaciones agudas
  • Daños neurológicos
  • Daños en el tracto respiratorio
  • Afecciones cardiovasculares
  • Daño hepático y renal
  • Osteoporosis y deformaciones en los huesos
  • Cáncer
  • Daños en el sistema inmunológico

Por todo lo anterior, es de suma importancia llevar a cabo un adecuado manejo de los residuos eléctricos y electrónicos, con el fin de evitar que se puedan expresar los riesgos al ambiente y salud humana, que pudiera provocar su inadecuado manejo y/o disposición final.