Manejo y gestión de residuos electrónicos, reciclables y orgánicos

De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), en México se generan anualmente 37.5 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos, 84 millones de toneladas de residuos de manejo especial y 1.9 millones de toneladas de residuos peligrosos y actualmente las cifras continúan a la alza, como lo muestra el diagnóstico básico para la gestión integral de los residuos. La SEMARNAT promueve a nivel federal, a través de planes, programas y marco regulatorio, que el manejo de los residuos sólidos urbanos y de manejo especial se realice bajo esquemas de gestión integral, que incluyen la prevención y reducción de su generación, su valorización económica y su disposición de manera adecuada, complementado con estrategias de educación, capacitación, comunicación y fortalecimiento del marco jurídico y administrativo, entre otras. En este marco, la Secretaría de Investigación, Innovación y Sustentabilidad (SIIS) a través de la Dirección de Gestión Ambiental y Seguridad Operativa (DGASO), lleva a cabo la implementación de un plan de manejo para los diferentes tipos de residuos que se generan en los campus de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), con el objetivo de eliminar y/o minimizar los impactos provocados por un manejo inadecuado de los mismos, cumpliendo así con las regulaciones ambientales vigentes y fomentando la cultura del cuidado al ambiente entre la comunidad universitaria.

Residuos electrónicos

Los residuos de manejo especial están definidos en la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos (LGPGIR) como aquéllos generados en los procesos productivos que no reúnen las características para ser considerados residuos sólidos urbanos o peligrosos, o que son producidos por grandes generadores de residuos sólidos urbanos.

Dentro de los residuos de manejo especial se encuentran los residuos tecnológicos o residuos electrónicos (televisiones, celulares, computadoras, abanicos, entre otros), debido a que en el proceso fabricación de los residuos electrónicos se emplean, además de grandes cantidades de plástico, diversos metales (plomo, zinc, aluminio, entre otros) que pueden resultar peligrosos para la salud humana y para el ambiente en caso de ser desechados de manera inadecuada.

Por lo anterior la UANL, a través de la SIIS y en colaboración con la SEMARNAT realiza periódicamente campañas de reciclaje electrónico, a través de las cuales se busca sensibilizar a la comunidad universitaria y el público en general para que realicen una adecuada disposición de este tipo de residuos que en muchas  ocasiones se tienen acumulados en casas y oficinas.

Durante el 2015 la Facultad de Organización Deportiva, la Facultad de Ciencias Químicas y la Dirección de Servicio Social llevaron a cabo campañas cortas de recolección de este tipo de residuos, y durante el 2016 se han realizado dos campañas adicionales en la Facultad de Economía y la Preparatoria 25. Para el mes de noviembre de 2016 se tiene planeado realizar una nueva campaña de recolección en la que se pretende que participen todas las dependencias universitarias y la población en general.

Residuos Sólidos Urbanos (RSU)

Los RSU son generados en todos los campus de la UANL y recolectados por diferentes empresas autorizadas, las cuales trasladan los residuos a una estación de transferencia, para posteriormente llevarlos al relleno sanitario del Sistema Integral para el Manejo Ecológico y Procesamiento de Desechos (SIMEPRODE), que se encuentra ubicado en el Municipio de Salinas Victoria y es administrado por el gobierno del estado de Nuevo León.

Un relleno sanitario, es una obra de ingeniería realizada para la correcta disposición de residuos sólidos urbanos con el fin de evitar la contaminación del subsuelo y los mantos acuíferos. Dicho lugar cuenta con una planta clasificadora, donde los residuos reciclables (vidrio, aluminio, cartón, papel, plásticos  y acero) son separados antes de ser llevados a las celdas del relleno donde los residuos se depositan y compactan para reducir su volumen y posteriormente se cubren con capas de arcilla. El biogás que se produce como resultado de la degradación de los mismos, es conducido a través de un sistema de tuberías especiales hacia una planta de bioenergía donde es convertido en energía eléctrica, la cual es utilizada para alimentar la red de alumbrado público de siete municipios del área metropolitana de la Ciudad de Monterrey, cinco dependencias del gobierno estatal,  el Parque Fundidora, además de proveer de energía al sistema colectivo de transporte Metrorrey, que lo convierte en un proyecto único en su tipo, dentro de las acciones de mitigación que se realizan en México para evitar la producción de gases que provocan el calentamiento global.

 

Programa de Separación y Reciclaje de Residuos (PROSER)

Actualmente en México, la gestión de los residuos sólidos urbanos atraviesa un momento de cambio. Se trata de un período crítico entre dos enfoques: por un lado los rellenos sanitarios y por el otro, las soluciones preventivas basadas en regla de las tres erres: reducir, reutilizar y reciclar, a las que se agrega una cuarta erre: rechazar, que significa negarse a utilizar aquellos productos que se consideran innecesarios. En el primero de los enfoques, las capacidades de los rellenos sanitarios se agotan cada día y el remedio parece encaminarse hacia la incineración; sin embargo, si se impone esta visión, la emisión de  cenizas, dioxinas, furanos, bifenilos policlorados y metales pesados, contribuirían a incrementar los riesgos a la salud humana. Por otra parte, en el segundo de los enfoques se busca un manejo integral y sustentable de los residuos sólidos mediante la combinación de opciones de manejo que incluyen esfuerzos de reutilización y reciclaje, tratamientos que involucran compostaje, biogasificación, incineración con recuperación de energía, así como la disposición final en rellenos sanitarios que cumplan con la normativa ambiental.

En su proceso de transición hacia la sustentabilidad, y con el objetivo de maximizar el aprovechamiento de los recursos y prevenir o reducir los impactos al ambiente, la UANL inició en febrero de 2013 el Programa de Separación y Reciclaje de Residuos (PROSER) en la torre de rectoría y las oficinas de la administración central ubicadas en Ciudad Universitaria y en la Facultad de Ciencias Químicas. Posteriormente en mayo del mismo año se firmó un convenio con la empresa Comercial Recicladora, S.A. de C.V. (COPAMEX). El programa consiste básicamente en que cada dependencia segregue sus residuos en contenedores destinados para ello, posteriormente COPAMEX los recoge y entrega a cambio papel reciclado o dinero en efectivo, el cual puede ser destinado para la compra de contenedores o alguna otra actividad relacionada con el programa. En el mes siguiente a la recolección COPAMEX genera un informe de beneficios ambientales por dependencia derivado del reciclaje de los distintos tipos de materiales.

Actualmente, el 64 % de las Facultades que se localizan en  Ciudad Universitaria operan un programa de reciclaje de residuos.

La recolección del material reciclable (papel, cartón, PET y aluminio) se lleva a cabo tanto en las áreas antes mencionadas, como en otras dependencias del campus Mederos y campus Ciencias de la Salud que se sumaron al programa durante el año 2016. Dentro del período contemplado entre febrero 2013 a marzo de 2017, se recolectaron un total de 260.91 toneladas, cuya caracterización se muestra en la siguiente gráfica:

PROSER, caracterización de residuos reciclables, años 2013 al 2016.

Fuente: COPAMEX reciclados y Biopapel

 

Con la realización de las acciones antes mencionadas, se obtuvieron importantes beneficios ambientales, resaltando el compromiso de la comunidad universitaria por el cuidado del ambiente, además de su interés por promover prácticas sustentables dentro de los campus universitarios.

Cabe señalar que actualmente en la UANL se promueven el uso eficiente de papel y plástico, con lo que se pretende disminuir el consumo de estos materiales, además de reducir la cantidad de residuos que se generan. Debido a los buenos resultados obtenidos hasta el momento, la realización de estas acciones se encuentra en vías de convertirse en una política institucional.

 

Residuos orgánicos

La Facultad de Agronomía, campus Marín, lleva a cabo un proyecto de uso y aprovechamiento de los residuos del ganado (estiércol) y el uso de podas (residuos de los jardines) de campus universitarios, que a través de  un proceso con lombricomposta obtiene humus y un lixiviado rico en nutrientes esenciales (ácidos fúlvicos), considerados como materia prima para la elaboración de abono orgánico, que es utilizado para fertilizar  los cultivos experimentales y los jardines de los campus universitarios.

 

Biodigestor

La Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UANL, comprometida con el cuidado el ambiente se encuentra en el proceso de instalación de un biodigestor en el área de necropsias del hospital de grandes especies, con la finalidad de contar con un método eficiente y amigable con el ambiente para disponer de los cadáveres que se generen en las prácticas que realizan los estudiantes en las diferentes unidades de aprendizaje de la currícula del Médico Veterinario Zootecnista y en los hospitales veterinarios de pequeñas y grandes especies con los que cuenta la Facultad, además de que el servicio se pondrá a disposición de las clínicas veterinarias que se ubican en el Área Metropolitana de Monterrey.

 

 

Lineamientos técnicos para el manejo y gestión de residuos

La Secretaría de Investigación, Innovación y Sustentabilidad de la UANL, a través de la Dirección de Gestión Ambiental y Seguridad Operativa, ha formulado lineamientos técnicos para el manejo y la gestión de residuos sólidos urbanos, reciclables, de manejo especial, residuos peligrosos de origen químico y biológico-infeccioso, que se generan dentro de los diferentes campus universitarios.