Desde el punto de vista ambiental y de salud pública, el manejo adecuado de los residuos en las etapas que siguen a su generación permite mitigar los impactos negativos sobre el ambiente, la salud y reducir la presión sobre los recursos naturales. El reuso y reciclaje de materiales son fundamentales para reducir la presión sobre los ecosistemas y otras fuentes de recursos de las que se extraen. Paralelamente disminuye el uso de energía y de agua necesarios para su extracción y procesamiento, como la necesidad de espacio para disponer finalmente los residuos.

El reciclaje pretende convertir algunos de los materiales que componen los residuos (entre los más importantes están el papel y cartón, el vidrio, algunos metales y el plástico) en materiales reusables en los procesos productivos. Desde el punto de vista de la gestión de los residuos, el reciclaje tiene la ventaja de reducir el volumen de materiales que requieren ser recolectados, transportados y dispuestos en sitios adecuados. La revalorización de los residuos también disminuye el consumo de materias primas, electricidad y agua, entre otros insumos, que serían necesarios para la extracción y procesamiento de nuevos materiales.

 

Manejo y gestión de residuos sólidos urbanos y reciclables

En México, la generación de residuos sólidos urbanos alcanzó 53.1 millones de toneladas anuales y actualmente las cifras continúan a la alza, de acuerdo a la cifra más reciente publicada en 2015 en el Informe de la situación del medio ambiente en México. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) promueve a nivel federal la gestión integral de los residuos, iniciando con la generación hasta la disposición final pasando por las fases o etapas intermedias de recolección, transporte, acopio – transferencia, aprovechamiento, tratamiento y disposición final a través de planes, programas y marco regulatorio, complementado con estrategias de educación, capacitación, comunicación y fortalecimiento del marco jurídico y administrativo, entre otras. En este marco, la Secretaría de Sustentabilidad (SS) de la UANL a través de la Dirección de Gestión Ambiental y Seguridad Operativa (DGASO), lleva a cabo la implementación de un plan de manejo para los diferentes tipos de residuos que se generan en los campus de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), con el objetivo de eliminar y/o minimizar los impactos provocados por un manejo inadecuado de los mismos, cumpliendo así con las regulaciones ambientales vigentes y fomentando la cultura del cuidado al ambiente entre la comunidad universitaria.

 

Residuos Sólidos Urbanos (RSU)

Los residuos sólidos urbanos (RSU) que se generan en todos los campus de la UANL son recolectados por diferentes empresas autorizadas las cuales trasladan los residuos a una estación de transferencia, para posteriormente llevarlos al relleno sanitario del Sistema Integral para el Manejo Ecológico y Procesamiento de Desechos (SIMEPRODE), que se está ubicado en el Municipio de Salinas Victoria y es administrado por el gobierno del estado de Nuevo León.

De acuerdo a lo establecido en la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPGIR), un relleno sanitario debe incorporar obras de ingeniería particulares y métodos que permitan el control de la fuga de lixiviados y el adecuado manejo de los gases generados por los residuos confinados con el objetivo de evitar la contaminación del subsuelo y los mantos acuíferos. En Nuevo León, dicho lugar cuenta con una planta clasificadora, donde los residuos reciclables (vidrio, aluminio, cartón, papel, plásticos y acero) son separados y el resto es llevado a las celdas del relleno donde los residuos se depositan y compactan para reducir su volumen y posteriormente se cubren con capas de arcilla. Una forma de aprovechamiento de los residuos orgánicos en el relleno sanitario es utilizar el gas metano producido como energético, el biogás producido por la descomposición de la basura es aprovechado para generar energía en el relleno sanitario del municipio de Salinas Victoria, siendo Nuevo León pionero en la implementación de este proceso. El biogás es conducido a través de un sistema de tuberías especiales hacia una planta de bioenergía donde es convertido en energía eléctrica, la cual es utilizada para alimentar la red de alumbrado público de siete municipios del área metropolitana de la Ciudad de Monterrey, cinco dependencias del gobierno estatal, el Parque Fundidora, además de proveer de energía al sistema colectivo de transporte Metrorrey (tren eléctrico urbano), que lo convierte en un proyecto único en su tipo, dentro de las acciones de mitigación que se realizan en México para evitar la producción de gases que provocan el calentamiento global.

Una parte muy importante del éxito del PROSER radica en el compromiso de la comunidad universitaria por adoptar prácticas sustentables dentro de sus actividades cotidianas y con ello apoyar en el cuidado del ambiente. Un ejemplo es el programa “Uni Uni en la Cultura del Reciclaje” que realiza la Dirección de Servicio Social y Prácticas Profesionales en la cual los alumnos que se encuentran realizando su servicio social comunitario, recolectan residuos sólidos urbanos reciclables, siendo de generación propia o ajena, tales como plástico (PET), cartón, papel y aluminio. Teniendo el objetivo de incentivar la cultura del reciclaje dentro de la comunidad estudiantil de la UANL y reducir la generación de residuos. Dentro de los logros de esta actividad se pueden contabilizar que durante el período enero 2017 a diciembre 2018 fueron recolectadas 178.08 toneladas de material reciclable.

Lineamientos técnicos para el manejo y gestión de residuos

La Secretaría de Sustentabilidad de la UANL, a través de la Dirección de Gestión Ambiental y Seguridad Operativa, formuló lineamientos técnicos para el manejo y la gestión de residuos sólidos urbanos, reciclables, de manejo especial, residuos peligrosos de origen químico y biológico-infeccioso, que se generan dentro de los diferentes campus universitarios.