La Secretaría de Sustentabilidad (SS) a través de la Dirección de Gestión Ambiental y Seguridad Operativa (DGASO) consciente de la problemática que actualmente representa el manejo inadecuado de residuos, pone a disposición de la comunidad universitaria el Programa Institucional para el Manejo y Gestión de Residuos, el cual delinea las estrategias para el manejo integral de los diferentes tipos de residuos y disminuir la generación de los mismos en todos los campus de la UANL, eliminando y/o minimizando los impactos negativos al medio ambiente, fomentando además prácticas sustentables en la comunidad universitaria y cumpliendo con las regulaciones ambientales vigentes.

 

Residuos sólidos urbanos

Los residuos sólidos urbanos (RSU) son generados en casas habitación o en centros de trabajo como resultado de la eliminación de los materiales que se utilizan en actividades domésticas (como los productos de consumo y sus envases, embalajes o empaques, etc.), establecimientos o vía pública con características domiciliarias, y los resultantes de las vías y lugares públicos siempre que no sean considerados como residuos de otra índole.

De acuerdo con la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), la generación de RSU en México se incrementó notablemente en un 43.8% durante el período de 1997 a 2012, pasando de 29.3 a 42.1 millones de toneladas por año, resultado principalmente del crecimiento urbano, el desarrollo industrial, las modificaciones tecnológicas y el cambio en los patrones de consumo.

Generación total de RSU en México per cápita, fuente SEMARNAT

Calculando la generación de RSU por habitante, se observa también un aumento importante entre 1950 y 2012, debido a que el volumen diario aumentó más de tres veces, pasando de 300 a 990 gramos en promedio. En términos anuales pasó de 301 a 361 kilogramos entre 1997 y 2012, es decir, se incrementó en promedio 3.3 kilogramos por año.

Desde el punto de vista ambiental y de salud, el realizar un adecuado manejo de los residuos, permitirá mitigar los impactos negativos sobre el ambiente, la salud y los recursos naturales. En este sentido, el reuso y reciclaje de materiales son fundamentales para reducir la presión sobre los ecosistemas, convirtiendo algunos de los materiales que componen los residuos (papel, cartón, vidrio, plástico y algunos metales) en materiales reusables en procesos productivos.

La UANL con el objetivo de concientizar a sus estudiantes y personal, maximizar el aprovechamiento de los recursos y prevenir o reducir los impactos al ambiente, inició en febrero de 2013 el Programa de Separación y Reciclaje de Residuos (PROSER) el cual consiste en que cada dependencia segregue sus residuos con características reciclables en contenedores destinados para ello, para posteriormente ser llevados a reciclaje. En el periodo de febrero 2013 a junio 2017 se han recolectado 285.66 toneladas de material (aluminio, plástico, papel y cartón) lo que ha representado importantes beneficios ambientales tales como 4,403 árboles no talados, 955 toneladas de CO2 no emitidas a la atmósfera y 766 m3 de relleno sanitario no utilizado, entre otros.

 

 

Residuos de Manejo Especial

         1. Residuos electrónicos

Los residuos de manejo especial (RME) son los materiales generados en los procesos productivos o de servicios y no reúnen las características para ser considerados residuos sólidos urbanos o residuos peligrosos, un ejemplo de RME es la basura electrónica (televisiones, celulares, computadoras y equipos electrodomésticos, entre otros), estos residuos están compuestos de cientos de materiales diferentes, tanto valiosos (oro, plata, paladio y cobre) como potencialmente peligrosos (plomo, cadmio, mercurio y arsénico) los cuales pueden ser accidentalmente liberados al medio ambiente durante el desensamble y representar un peligro para la salud humana y para el ambiente en caso de ser desechados de manera incorrecta.

La Universidad Autónoma de Nuevo a través de la Secretaría de Sustentabilidad (SS) busca sensibilizar a la comunidad universitaria y público en general realizando anualmente campañas de reciclaje electrónico para que se dispongan de manera adecuada este tipo de residuos, en cada una de sus dependencias, además de fomentar esta práctica a toda la comunidad universitaria. En la última campaña realizada en noviembre de 2016 se acopiaron 17.74 toneladas de residuos electrónicos generando importantes beneficios ambientales tales como 418,775 kWh de energía eléctrica no consumida y 65.52 ton de CO2 no emitidas a la atmósfera.

 

         2. Residuos orgánicos

El tratamiento de los residuos orgánicos cobra mayor importancia dada la dimensión del problema que representa no solo por el aumento de los volúmenes generados, sino también por la utilización de fertilizantes de origen químico los cuales además de contaminar el ambiente y tener mayor costo representan un riesgo para la salud de las personas que los manejan y para los consumidores de los productos.

La Facultad de Agronomía de la UANL lleva a cabo un proyecto de uso y aprovechamiento de los residuos del ganado (estiércol) y el uso de podas (residuos de los jardines) en sus instalaciones en el municipio de Marín, Nuevo León, el cual consiste en tratar dichos residuos utilizando lombrices donde se obtienen aproximadamente 700 kg de humus o abono (lombricomposta)  y 1,000 litros de un lixiviado rico en nutrientes esenciales (ácidos fúlvicos) los cuales son utilizados para fertilizar el vivero,  los cultivos experimentales y los jardines de distintos campus.

 

         3. Residuos de aceite en cafeterías

Los residuos generados a partir  de los aceites y grasas vegetales y/o animales  usados en la preparación de alimentos,  son la principal causa de contaminación del agua, debido a su vertido incontrolado lo que puede causar problemas, produciendo obstrucciones, malos olores y la proliferación de plagas en los sistemas de desagüe y/o alcantarillado. En algunas dependencias de la UANL el aceite vegetal generado en las cocinas de las cafeterías, es recolectado en contenedores especiales para posteriormente ser recolectado y desechado por una empresa especializada en el ramo.

 

 

Residuos Peligrosos

Un residuo peligroso (RP) es un material o producto cuyo propietario o poseedor desecha y se encuentra en estado sólido o semisólido, líquido o gas contenido en recipientes o depósitos, y es susceptible de ser valorizado o requerir sujetarse a tratamiento o disposición final, y además contiene al menos una de las características CRETIB (Corrosivo, Reactivo, Explosivo, Tóxico, Inflamable, Biológico-infeccioso) (Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos).

La SS a través de la DGASO desarrolló un programa para el manejo y disposición de los residuos peligrosos (RP) generados en todas las dependencias académicas y administrativas de la UANL, distribuyendo en todas las dependencias procedimientos de clasificación y recolección de residuos los cuales sirven de base para que todas y cada una de las dependencias elaboren su manual para el manejo ambientalmente adecuado de los residuos que se generan en todos los campus universitarios. Un avance importante en este rubro representa que 12 dependencias ya han adoptado dentro de sus actividades dichos procedimientos y producto de este trabajo sistemático durante el período de enero 2016 a junio 2017 se gestionaron 294.63 toneladas de residuos peligrosos, de los cuales 239.33 toneladas corresponden a residuos peligrosos biológico infecciosos (RPBI) y 55.3 toneladas de residuos peligrosos de origen químico de acuerdo a la normatividad ambiental vigente.

Otro punto importante dentro de la gestión de residuos es obtener el registro como generador de RP ante la SEMARNAT, con base a la estimación promedio de residuos peligrosos que genere en un año, durante el periodo de enero 2016 a junio 2017, 12 dependencias universitarias realizaron los trámites ante esta dependencia federal y ya cuentan con su Número de Registro Ambiental (NRA) contando con el apoyo y asesoría de la DGASO para realizar dicho trámite.