En los centros de trabajo como escuelas, hospitales, hoteles, restaurantes, fábricas y de forma rutinaria en los hogares, se utilizan productos químicos de limpieza para garantizar la higiene de dichos sitios. Entre las personas que manejan estos productos, se encuentran los empleados de mantenimiento o servicios generales, personal de limpieza, servicio doméstico y amas de casa. Algunos productos químicos de limpieza, pueden ser peligrosos y causar problemas que van desde salpullidos y quemaduras en la piel hasta tos y asma. Actualmente existe una tendencia en el cambio de dichos productos de limpieza, por los denominados como “ecológicos”, porque se consideran son menos peligrosos para el ser humano y el ambiente.

Diversos factores que influyen para que un producto químico de limpieza cause problemas a la salud, dentro de los que destacan los siguientes:

  1. Las sustancias químicas que componen el producto.
  2. La forma en que se utiliza o almacena el producto.
  3. La ventilación en el área donde se utiliza el producto.
  4. Si hay derrames o salpicaduras del producto.
  5. Si el producto entra en contacto con la piel.
  6. Si durante su aplicación se liberan rocíos, vapores o gases.

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Problemas de salud asociados al uso de productos químicos de limpieza

Las sustancias químicas que contienen algunos productos de limpieza, pueden irritar la piel y causar salpullidos, tos o desencadenar ataques de asma. Algunos otros productos que contienen sustancias químicas corrosivas pueden causar quemaduras graves, sí llegan a tener contacto con los ojos.

Los rocíos, vapores o gases que se producen durante la aplicación de ciertos productos pueden irritar los ojos, la nariz, la garganta y los pulmones. Los síntomas pueden incluir ardor en los ojos, dolor de garganta, tos, problemas para respirar y sibilancias.

Por otra parte, la mezcla de productos de limpieza que contienen cloro y amoniaco puede causar daños graves a los pulmones y en casos extremos hasta la muerte.

Cómo elegir productos químicos de limpieza más seguros: limpiadores, sanitizantes o desinfectantes.

La Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) define los productos limpiadores, sanitizantes y desinfectantes de la siguiente manera:

Los productos limpiadores remueven la suciedad al restregar, trapear o limpiar.

Los productos sanitizantes contienen sustancias químicas que reducen, pero que no necesariamente eliminan de las superficies a microorganismos como bacterias, virus y hongos. Los códigos de salud pública pueden exigir limpiar con sanitizantes ciertas áreas como los inodoros y las áreas de preparación de comidas.

Los productos desinfectantes contienen sustancias químicas que destruyen o inactivan los microrganismos que causan infecciones. Los desinfectantes son de suma importancia en el control de infecciones en los hospitales y otros entornos de salud.

Los limpiadores, sanitizantes y desinfectantes cumplen propósitos diferentes, por lo que es importante elegir productos de limpieza que sean menos peligrosos para cumplir con la tarea específica. Antes de comprar productos de limpieza, es necesario determinar si se necesita o no un sanitizante o un desinfectante. Si no se requiere, entonces se debe elegir un limpiador. Por lo general, los desinfectantes y sanitizantes son más peligrosos que los limpiadores.

Prácticas de trabajo seguras al usar los productos químicos de limpieza

Las prácticas de trabajo seguras al usar los productos químicos de limpieza incluyen las siguientes:

  1. Advertirle a las personas que no deben mezclar los productos de limpieza que contengan cloro y amoniaco.
  2. Asegurarse de que las personas involucradas en labores de limpieza sepan cuáles productos químicos de limpieza deben diluirse y la forma correcta de diluir los limpiadores que usan.
  3. Capacitar al personal y hacer revisiones cuidadosas sobre el uso, almacenamiento y procedimientos de emergencia para la limpieza de derrames de productos químicos.
  4. Revisar el equipo de protección adecuado, como guantes y lentes de seguridad, y proporcionar el equipo de protección adecuado a los trabajadores que utilicen productos de limpieza.
  5. Garantizar que todos los recipientes que contengan productos de limpieza y sustancias químicas tengan una etiqueta que identifique su contenido y nivel de peligro.
  6. Usar los sistemas de ventilación según sea necesario durante las tareas de limpieza para permitir que exista un flujo de aire adecuado y evitar que se concentren vapores peligrosos.
  7. Promover el lavado de manos después de haber usado productos químicos de limpieza.