Dr. Juan José Zarate Ramos

Profesor Titular “B” de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia

 

Han sido muchos los esfuerzos por equilibrar la conciencia colectiva respecto de la importancia del cuidado de la salud humana, animal y del medio ambiente, así como de las interrelaciones entre ellas, preocupación que ha quedado perfectamente englobada por el concepto de “Una Salud”.

Recientemente el interés por fomentar el concepto de “Una Salud” ha crecido rápidamente, sin embargo no es un concepto nuevo, originalmente surgió como “Una Medicina” y más tarde se denominó “Una Salud”.

Desde tiempos inmemoriales, la salud y el bienestar de los seres humanos han estado íntimamente ligada a la salud de los animales y a la del planeta que comparten. La interdependencia existente entre los seres humanos, los animales y el medio ambiente, son la base de Una Salud. Hipócrates (460 ac-367 ac), identificó la interdependencia de la salud pública y un ambiente limpio, y lo dejo plasmado en su tratado “Aire, Aguas y lugares”, y en el edicto “Primum Non Nocere”.

Aristóteles (384ac- 322ac) introdujo el concepto de medicina comparada, al estudiar las características comunes entre humanos y animales, incluidos por procesos de enfermedad, que además quedaron plasmados en su serie de libros “Historia Animalium”.

La dinastía Zhou en China (siglo XI-XIII) estableció el primer sistema integrado de salud pública, incluyendo médicos y veterinarios. El erudito chino Xu Dachun declaró ya en el siglo XVIII que “Los fundamentos de la medicina veterinaria son tan amplios y sutiles como los de la medicina humana y no es posible situar una encima del otra”.

Más tarde, el médico italiano Giovanni Maria Lancisi (1654-1720), epidemiólogo, médico y veterinario, escribió sobre el importante papel del medio ambiente en la propagación de enfermedades tanto en humanos como animales. Participó de manera fundamental en el control de la peste bovina e introdujo la práctica de la cuarentena, se cree que fue el primero en recomendar el drenaje de pantanos y el uso de protección contra los mosquitos para la prevención de la malaria humana. En el año de 1761 se funda la primera facultad de veterinaria en Lyon, Francia, por Claude Bourgelat (1712-1779) estableciéndose en Europa de manera formal la educación en salud animal y sus interacciones con la salud humana. Posteriormente, Louis-René Villermé (1782-1863) y Alexandre Parent-Duchatelet (1790-1835), también en Francia, desarrollaron la especialidad de higiene pública, reanudando la idea de que las enfermedades humanas, animales y ambientales están vinculadas.

El médico y patólogo alemán Rudolf Virchow (1821-1902) acuñó el término «zoonosis» y una de sus frases célebres es “Entre la Medicina Animal y Humana no hay una línea divisoria, ni debe haberla, el objeto es diferente, pero la experiencia de aprendizaje obtenida constituye la base de toda la Medicina “.

El médico canadiense Sir William Osler (1849-1919), discípulo de Virchow, promovió los conceptos de medicina comparada y biología comparada y la integración de la salud humana y animal a través de su concurrencia en la facultad de veterinaria y la facultad de medicina en la Universidad McGill, Montreal. A menudo es referido como el padre de la medicina moderna.

James H. Steele (1913-2013 ) médico veterinario estadounidense quien en 1947 estableció la unidad de salud pública veterinaria, que daría lugar a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades en los Estados Unidos (CDC), ayudó además a establecer la educación de posgrado en salud pública, como una nueva especialidad veterinaria. Sus contribuciones respecto de las enfermedades Zoonóticas condujeron a la creación de una unidad de salud pública veterinaria, por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) por ello es considerado como el padre de la Salud Pública Veterinaria.

Calvin Schwabe (1927-2006) Epidemiólogo veterinario y parasitólogo de los Estados Unidos, estableció un programa pionero en medicina veterinaria preventiva en la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad de California en Davis y en 1964 publicó el libro de texto “Medicina Veterinaria y Salud Humana”, en el que se enfatiza la integración entre la salud animal, humana y ambiental en la gestión de los asuntos veterinarios y de salud pública. En su libro se refirió a la importancia de “una medicina” y dijo que “las necesidades críticas del hombre incluyen el combate a las enfermedades, asegurar suficiente alimento, calidad ambiental adecuada y una sociedad en la que prevalecen los valores humanos” así como también asevero que “La medicina veterinaria es el campo de estudio relacionado con las enfermedades y la salud de los animales no humanos”.

            

Los riesgos de no adoptar el enfoque de Una Salud fueron claramente exhibidos en 1999, cuando la falta de coordinación entre los servicios de diagnóstico veterinarios y humanos demoraron en el reconocimiento del brote de fiebre del Nilo Occidental en la ciudad de Nueva York, subsecuentemente esta enfermedad se esparció por los Estados Unidos y al resto del mundo.La creciente preocupación sobre el tema de una salud global, ha motivado la organización de reuniones de expertos en estas áreas y la generación de documentos que establezcan directrices para fomentar y operar el concepto de “Una Salud”.

En Manhattan, Nueva York (EE.UU.), el 29 de septiembre de 2004, se realizó un simposio organizado por la Sociedad de Conservación de la Fauna de los EE.UU. y por la Universidad Rockefeller, evento que reunió a los representantes de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), por sus siglas en inglés, así como otros expertos en salud, el título de la reunión fue: “Un mundo, una salud: construyendo puentes interdisciplinarios para la salud en un mundo globalizado”, se abordaron temas relacionados con los riesgos potenciales de las enfermedades compartidas entre animales, tanto domésticos como de la fauna silvestre y seres humanos, por medio de una mirada internacional e interdisciplinaria. Sus conclusiones se conocen como “Los 12 principios de Manhattan”, el manejo holístico para la prevención de las enfermedades epidémicas y epizoóticas, considerando el respeto de los ecosistemas, en beneficio de los seres humanos, los animales domésticos y la biodiversidad del mundo entero y que fundamenta estos principios. Como una síntesis del pensamiento sanitario de esta época de globalización e interdependencia social, cultural y económica entre los países, la frase que resume los acuerdos tomados es“Un Mundo, Una Salud”. Como consecuencia de estas reuniones, OMS, OIE, FAO y UNICEF publicaron un documento conjunto en 2008, en el que identificaron los factores que colaboran en la propagación de las enfermedades infecciosas, emergentes o reemergentes, capaces de afectar seres humanos, animales y ecosistemas: cambio climático; globalización; explosión demográfica; urbanización creciente; modificaciones de sistemas agropecuarios; incremento de las poblaciones animales; interacciones entre especies animales domésticas, silvestres y sus respectivos depredadores y competidores; deforestación, alteración, funcionamiento y capacidad de recuperación de los ecosistemas; uso de la tierra; almacenamiento de agua e irrigación, y mundialización del comercio de animales y sus subproductos. Por su parte la Sociedad Interamericana de Salud Pública Veterinaria (SISPVET) en el año 2009 durante la Conferencia Mundial de Salud Pública Veterinaria y III Congreso Brasilero de Salud Pública Veterinaria, celebrado en la Ciudad de Bonito, en Brasil, emitió la siguiente declaratoria “No puede haber salud humana si no hay salud animal, y ambas no pueden existir si el ambiente no es saludable, si está deteriorado, si no es sustentable”. En este mismo año 2009, se establece en los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de los EUA (por sus siglas en inglés CDC) la oficina de “Una salud”, por su parte la Agencia de los EUA para el Desarrollo Internacional (por sus siglas en inglés USAIDC) crea el programa de amenazas por pandemia emergentes (EPT). En el año 2010 luego de la epidemia de gripe aviar (H5NI y HINI) se promulga la declaración de Hanói que recomienda la implementación mundial de prácticas de “Una Salud”, en este mismo año las Naciones Unidas y el Banco Mundial sugieren la implementación de enfoques centrados en “Una Salud”. Además se han realizado diversos eventos académicos y científicos en torno al tema, por ejemplo: En 2011 se celebra El 1er Congreso Internacional Sobre “Una Salud” en Melbourne, Australia, simultáneamente en ese año se realiza la 1er Conferencia Africana de “Una Salud”, mientras que en la Cd. de México se realiza una Reunión técnica tripartita (FAO, OIE, WHO) de alto nivel para abordar los riesgos para la salud en los ecosistemas humanos-animales y su Interface. En 2012 El Foro Mundial de Riesgos patrocina la primera Cumbre de “Una Salud” en Davos, Suiza (y así también en los años 2013, 2014, 2015) en 2013 se realiza la 2do Congreso Internacional Sobre Una Salud se celebra en Bangkok, Tailandia, en el 2015 se realiza la 1er Conferencia Global de Una Salud en la Cd. de Madrid, España cabe señalar que este evento se organizó por la Asociación Médica Mundial y la Asociación Mundial Veterinaria y sus respectivas filiales en España. En el año 2016 se realiza la conferencia mundial de “Una Salud” y “Eco Salud” en Melbourne, Australia, y en noviembre de este mismo año se realizó la 2da Conferencia Global de “Una Salud” en la Cd. Kitakyushu, prefectura de Fukuoka, en Japón el corolario de dicha reunión resultó en la firma histórica del Memorando de Fukuoka por la Asociación Médica Mundial y la Asociación Mundial Veterinaria y sus respectivas filiales Japonesas, las 4 asociaciones acordaron pasar de, la validación y reconocimiento del Concepto de “Una Salud”, a la implementación práctica del mismo, a través de una colaboración más estrecha e intercambio de información entre Médicos y Veterinarios, en temas tales como zoonosis, uso de antibióticos, y educación en una salud. Finalmente algunos datos a destacar emitidos por la OIE y que nos invitan a reflexionar sobre el concepto de “Una Salud” y estos son: Que el 60% de las enfermedades infecciosas en el humano son zoonóticas, al menos un 75% de los agentes patógenos causantes de enfermedades infecciosas emergentes del ser humano incluidos el Ébola, VIH e Influenza son de origen animal, de cada cinco nuevas enfermedades del humano, tres son de origen animal y el 80% de los agentes patógenos que pueden utilizarse como agentes pare el bioterrorismo son zoonóticos.

Además cabe destacar que ciertos factores que actualmente vivimos tales como el cambio climático, la deforestación, el tráfico de especies, uso indiscriminado de antibióticos, mayores facilidades para el tránsito a nivel mundial (humanos y animales), y la cada vez más estrecha convivencia humano/animal, favorecen la aparición de nuevas enfermedades y el resurgimiento de otras antes controladas.