El Cambio Climático es un fenómeno que se define como el “cambio significativo y perdurable de la distribución estadística de los patrones climáticos durante los períodos que van desde décadas a millones de años”. A lo largo de la historia del planeta, el clima ha tenido cambios considerados naturales, principalmente por variaciones en el equilibrio de la cantidad de radiación solar entrante y saliente, dichas variaciones en este balance se deben a erupciones volcánicas, cambios en la órbita de traslación del planeta, cambios en el ángulo del eje de rotación, los ciclos solares o variaciones en la composición de la atmósfera. Sin embargo, hoy día se han encontrado datos que señalan a los Gases de Efecto Invernadero (GEI) como responsables de un aumento paulatino en la temperatura promedio mundial, los cuales son producto del crecimiento industrial, económico y social de los países.

Tomando en cuenta los niveles de crecimiento industrial y poblacional que se han registrado durante las últimas seis décadas a nivel mundial, se calcula que habrá un incremento de 0.2°C por década en la temperatura promedio global. Dicho aumento en la temperatura global, es suficiente para alterar el clima a nivel mundial, provocando temperaturas altas extremas, ondas de calor y precipitación intensas y cada vez más frecuentes, así como la aparición de fenómenos climatológicos extremos como ciclones tropicales de gran magnitud o bien, períodos extendidos de sequía que producirán procesos de salinización y desertificación en ambientes terrestres; además de poner en riesgo la sobrevivencia de las zonas de arrecife y la vida marina, debido al aumento de la temperatura del agua de los océanos, lo que a su vez provocaría el deshielo de las cubiertas de hielo de los polos, provocando un aumento del nivel del mar.

Acciones de mitigaciones al cambio climático en la UANL

De acuerdo con datos estadísticos, la generación y el uso de la energía es la actividad que contribuye en mayor medida en la generación de los GEI; sin embargo, el uso de energía y/o combustibles es indispensable para toda organización, por lo que su uso no es posible suprimirlo. Debido a esta situación, la UANL cuenta con una política institucional que tiene como objetivo disminuir el impacto ambiental que genera con la realización de sus actividades cotidianas, en el cumplimento de sus metas sustantivas. Algunos de los programas que derivan de la aplicación de dicha política, son el de uso eficiente de la energía y el agua, la gestión integral de residuos y promover una cultura de sustentabilidad entre los miembros de la comunidad universitaria; además, de dar mantenimiento periódico a los vehículos oficiales para mantener bajas las emisiones y por consiguiente el consumo de combustible. Adicionalmente, la UANL realiza esfuerzos por conservar, y en los casos en que sea posible ampliar las áreas verdes en los campus universitarios, con el fin de que las actividades de la comunidad universitaria se realicen en un ambiente sustentable, considerando estándares internacionales como el proporcionado por la Organización Mundial de la Salud; además, de promover la observancia de marco normativo vigente en materia del cuidado del ambiente.

 

Debido a lo anterior, actualmente la UANL, tiene bajo su resguardo un área superior a los 26 millones de m2, ocupada con vegetación original, en donde se almacenan más de 119 mil Toneladas de Carbono, correspondientes a un poco más de 439 mil Toneladas de CO2 equivalente, que se encuentran bajo un esquema de manejo sustentable, con el fin de preservar el Capital Natural con el que cuenta la Institución, además de servir para compensa de manera considerable las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas de sus operaciones cotidianas, logrando obtener un balance positivo de 366’354,077 kg de CO2 equivalente.

 

*Balance de CO2 equivalente de carbono de la UANL considerando el uso de la energía eléctrica y el agua, el manejo de residuos sólidos y el carbono almacenado en la vegetación natural.

* Emisiones de CO2 no emitidas debido a la operación del programa de Educación Digital, que evita el traslado de estudiantes a los campus universitarios y el uso de energía y servicios en los mismos.

 

Acciones de adaptación al cambio climático con repercusión a nivel nacional y planetario.

Al Este del estado de Chiapas se ubica la región conocida como la Selva Lacandona, una de las áreas ecológicas más importantes de México y Mesoamérica, ya que en ella se encuentra el macizo de selva más grande y mejor conservada de la región. Se trata del centro de más alta diversidad biológica en el trópico, no sólo de México sino de la América Septentrional

Desde el año 2008 la UANL colabora, a través del firma de un convenio de colaboración, con Natura y Ecosistemas Mexicanos, A.C. (NATURA), una organización civil sin fines de lucro, conformada por reconocidos especialistas en el terreno del estudio y preservación de ambientes naturales, que opera desde hace más de 25 años, un programa de Conservación y Desarrollo Sustentable de la Selva Lacandona.

Los esfuerzos conjuntos que realizan NATURA y la UANL, permite proteger más de 320,000 hectáreas de selva en donde se almacenan más de 29 millones de toneladas de CO2 que equivalen a más de 106 millones de toneladas de CO2 equivalente y se liberar a la atmósfera más de 77 Millones de toneladas de oxígeno.

Adicionalmente, la Selva Lacandona es considera un Hotspot a nivel mundial (sitio donde se concentra una muy alta biodiversidad), en donde habita el 28.4% de las especies de mamíferos del país, el 31.8% de las aves, el 11.7% de los reptiles, el 8.8% de los anfibios y 14.4% de las especies de peces de agua dulce hasta ahora conocidos, por lo que las acciones de conservación llevadas a cabo por NATURA y la UANL, hacen posible la protección de miles de especies vegetales y animales que habitan en este importante ambiente natural. 

Por otra parte, los bosques tropicales (selvas) que presentan un alto grado de conservación, son considerados como “fábricas de agua”, lo que les confiere una importancia estratégica para asegurar la sobrevivencia de los seres vivos sobre la Tierra.

La mayor parte del área que ocupa la Selva Lacandona se ubica en la subcuenca del río Lacantún en donde aún es posible encontrar algunos de los ya muy escasos ríos prístinos del país, la cual forma parte de un complejo sistema hidrológico que representa el 53% de la cuenca del río Usumacinta que en conjunto con el río Grijalva forman la región hidrológica de mayor extensión en México (11´500,700 ha) y la séptima más grande del mundo, con un escurrimiento medio anual de 85 billones de m3, que representa el 30% de los recursos hidrológicos superficiales de todo el país, lo que la convierte en la mayor “fábrica de agua” de México.

Debido a la importancia y alcances que tiene el programa de conservación y desarrollo sustentable de la Selva Lacandona, es considerado como un programa de importancia estratégica que tiene una amplia repercusión favorable no solo a nivel nacional, sino planetario.