En el contexto de la actual era digital a nivel mundial se ha observado un incremento en la generación de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), los cuales pueden representar riesgos para el medio ambiente y la salud humana cuando no son gestionados adecuadamente.
Durante el año 2025, la UANL recolectó un total de 15.81 t de RAEE a través de la campaña de reciclaje electrónico organizada por la SS en el mes de octubre, así como durante la Jornada de reciclaje realizada en junio del mismo año, promoviendo su manejo y disposición ambientalmente adecuados.
En 2025 se recolectaron 15.81 toneladas de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos
Una vez recolectados por un prestador de servicios autorizado por el gobierno estatal, los residuos son trasladados a centros de acopio especializados, donde se lleva a cabo su clasificación por categorías y la separación de sus distintos componentes materiales. Posteriormente, cada fracción es canalizada a procesos específicos de valorización. Por ejemplo, los materiales plásticos son enviados a recicladoras locales para su incorporación como materia prima en la fabricación de nuevos productos, tales como juguetes y tarimas. Por su parte, metales como el cobre y el aluminio son trasladados a fundiciones nacionales para la producción de cableado eléctrico, tubería de cobre y láminas o rollos de aluminio, entre otros productos.
Finalmente, componentes electrónicos como tarjetas electrónicas y fuentes de poder son enviados a empresas especializadas en el extranjero, donde se recuperan metales preciosos y otros materiales de valor, los cuales son reincorporados a ciclos productivos para la manufactura de diversos bienes, incluyendo dispositivos móviles, componentes automotrices, ventiladores y artículos de uso cotidiano.
Residuos de grasas y aceites de cafeterías
Una de las principales fuentes de contaminación de aguas superficiales y subterráneas es la disposición inadecuada de residuos generados durante la preparación de alimentos, particularmente aceites y grasas de origen vegetal y/o animal. En atención a esta problemática, la UANL promueve un programa de recolección y manejo del aceite vegetal residual generado en las cafeterías que operan dentro de sus campus, en coordinación con una empresa especializada que cuenta con las autorizaciones correspondientes para su gestión.
Durante el año 2025 se recolectaron 27.08 t de aceite vegetal las cuales fueron destinadas a procesos de reciclaje para la producción de insumos químicos ambientalmente amigables, así como de biocombustibles, contribuyendo al aprovechamiento sostenible de estos residuos.
Actualmente la UANL presenta un avance del 63% en la instalación de trampas de grasas y aceites en las cafeterías ubicadas dentro de sus campus universitarios, como parte de las acciones orientadas al cumplimiento de la normativa ambiental y sanitaria aplicable.
Estas instalaciones se implementan en apego a lo establecido en la NOM-002-ECOL-1996 ”Límites máximos permisibles de contaminantes en las descargas de agua residuales a los sistemas de alcantarillado urbano o municipal” así como en la NOM-251-SSA1-2009 “Prácticas de higiene para el proceso de alimentos, bebidas o suplementos alimenticios.
En 2025 se generaron 27.08 toneladas de aceite vegetal proveniente de cafeterías que operan en distintas dependencias universitarias.