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Al igual que en el caso de los residuos sólidos urbanos y de manejo especial, el manejo de los residuos peligrosos busca básicamente dos propósitos. Por un lado, reducir los riesgos del contacto de estas sustancias con el ser humano y el ambiente; por otro, recuperar los materiales que sean útiles (por medio del reciclaje y reutilización), prepararlos para reducir su peligrosidad (ya sea por medio de su neutralización, incineración bajo condiciones controladas) y confinarlos en sitios adecuados para ello.

De acuerdo al Padrón de Generadores de Residuos Peligrosos (PGRP) de la SEMARNAT, entre 2004 y 2014 las 93,355 empresas inscritas generaron 2.19 millones de toneladas de RP. Es importante tomar en cuenta que esta cifra no corresponde al volumen total de RP generados en el país en ese periodo, debido básicamente a que dicho padrón no incluye a la totalidad de las empresas que los producen en el territorio.

La Secretaría de Sustentabilidad a través de la Dirección de Gestión Ambiental y Seguridad Operativa (DGASO) promueve la implementación del programa para el manejo y disposición adecuada de los residuos peligrosos generados por las dependencias universitarias en todos los campus, con el objetivo de dar cumplimiento a la legislación ambiental aplicable; dicho programa consiste en clasificar, almacenar, gestionar el transporte y la disposición final de los residuos con empresas autorizadas por entidades federales como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

Se distribuyeron en las dependencias universitarias los siguientes procedimientos de clasificación y recolección de residuos peligrosos, con el objetivo de que sean utilizados como base para la elaboración del “Manual para el manejo ambientalmente adecuado de los residuos” en cada una de las dependencias que generan este tipo de desechos.

Otras herramientas de consulta que proveen información oficial para la identificación, almacenamiento y transporte de este tipo de residuos son las Normas Oficiales Mexicanas, como las que se citan a continuación:

Entre los residuos peligrosos que se generan en las dependencias universitarias se pueden encontrar los siguientes:

 

Colorantes utilizados en tinciones microbiológicas, en prácticas académicas o investigaciones. Pinturas o natas de pintura (base agua o aceite)
Solventes orgánicos o diluyentes de pintura, removedores de pintura Acumuladores de automóviles
Aceites gastados (lubricantes, dieléctricos, hidráulicos, etc.) Lámparas fluorescentes
Tintas, barnices y cartuchos de tóner Refrigerantes de aires acondicionados
Medicamentos caducos Envases de vidrio y plástico que contuvieron sustancias peligrosas
Balastros y capacitores Reactivos químicos utilizados en prácticas o investigaciones
Sangre y líquidos corporales Objetos punzocortantes utilizados en áreas clínicas o que han estado en contacto con humanos, animales o muestras biológicas
Residuos patológicos Residuos no anatómicos

 

Las siguientes dependencias universitarias han adoptado dentro de sus actividades cotidianas los procedimientos de clasificación y recolección previamente mencionados dada la cantidad de residuos que generan aunado al interés que tienen en implementar las prácticas sustentables en sus procesos:

  • Facultad de Ciencias Químicas
  • Facultad de Ciencias Forestales
  • Facultad de Odontología
  • Facultad de Medicina y Hospital Universitario
  • Facultad de Enfermería
  • Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia
  • Facultad de Salud Pública y Nutrición
  • Facultad de Agronomía
  • Escuela Técnica Médica
  • Instituto de Ingeniería Civil
  • Centro Universitario de Salud (CUS)
  • Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias de la Salud (CIDICS)
  • Centro de Innovación, Investigación y Desarrollo en Ingeniería y Tecnología (CIIDIT)
  • Servicios Médicos de la UANL

Cabe señalar que con respecto al periodo anterior (Ene 2017- Jun 2018) la cantidad de RP totales disminuyó en un 18.62 % lo cual puede explicarse dado que en el caso de RPBI varía en el número de pacientes atendidos en unidades médicas o servicios de salud y esto impacta en las cantidades generadas y en el caso de los residuos de origen químico las dependencias académicas están realizando cambios en sus prácticas para disminuir la generación de este tipo de residuos.

Durante el período de enero 2018 a junio 2019 se dispusieron 264.18 toneladas de residuos peligrosos (RP) de los cuales el 81% corresponde a residuos peligrosos biológico infecciosos (RPBI) y el 19% restante a residuos peligrosos de origen químico, lo anterior de acuerdo a la normatividad ambiental vigente.

Residuos peligrosos biológico-infecciosos (RPBIs)

Los residuos peligrosos biológico-infecciosos (RPBI’s) están definidos en la NOM-087- SEMARNAT- SSA1- 2002 como aquellos materiales generados durante los servicios de atención médica que contienen agentes biológico-infecciosos y pueden causar efectos nocivos a la salud y al ambiente, así mismo los clasifica en sangre, cultivos y cepas de agentes infecciosos, patológicos, residuos no anatómicos y objetos punzocortantes.

En el periodo de enero 2018 a junio 2019 se generaron 213.38 toneladas de RPBI´s en las dependencias universitarias arriba mencionadas, donde el 77% corresponde a residuos no anatómicos (guantes desechables, material de curación empapado o goteando sangre y recipientes desechables conteniendo sangre líquida) y el resto a patológicos, punzocortantes, cultivos y cepas de agentes infecciosos y sangre (Gráfica 1).

Gráfica 1. Caracterización de RPBI periodo enero 2018 a junio 2019

En el caso de los residuos peligrosos de origen químico, durante el mismo periodo, se generaron 50.8 toneladas de las cuales 11.34 toneladas correspondieron a residuos sólidos (Gráfica 2) y 39.46 toneladas de residuos líquidos (Gráfica 3).

Gráfica 2. Caracterización de RP sólidos periodo enero 2018 a junio 2019
Gráfica 3. Caracterización de RP líquidos periodo enero 2018 a junio 2019

Otro punto importante dentro de la gestión de residuos es obtener el registro como generador de RP ante la SEMARNAT, con base a la estimación promedio de residuos peligrosos que genere en un año, durante el periodo de enero 2018 a junio 2019, 13 dependencias universitarias realizaron los trámites ante esta dependencia federal y ya cuentan con su Número de Registro Ambiental (NRA) contando con el apoyo y asesoría de la DGASO para realizar dicho trámite.

El transporte y confinamiento adecuado de este tipo de residuos se realiza por empresas autorizadas por las autoridades correspondientes (SEMARNAT y SCT), de tal forma que el 100% de los residuos recolectados sometidos a tratamiento o confinamiento adecuado de acuerdo a lo establecido en la normatividad ambiental vigente.

 

Medicamentos caducos

Durante el  periodo Ene 2018- Jun 2019 fueron recolectados 239.7 kg de medicamentos caducos provenientes de los centros de acopio ubicados en dependencias universitarias (Farmacia Universitaria “Q.F.B. Emilia Vásquez Farías” de la Facultad de Ciencias Químicas, la Unidad de Servicios Médicos en el campus de Ciencias de la Salud y la Escuela Técnica Médica), sin embargo el programa fue suspendido temporalmente de junio de 2018 a febrero de 2019 por la Secretaría de Salud del Estado de NL(SSNL), dado que hubo una reestructura de dicho programa .En marzo 2019, dicho programa fue reactivado ahora mediante un convenio entre la SSNL con la Asociación civil Sistema Nacional de Gestión de Residuos de Envases y Medicamentos (SINGREM), donde después de dicha reestructura a la UANL solo le fue asignado por el momento un contenedor el cual quedó ubicado en la farmacia universitaria de la Facultad de Ciencias Químicas.

 

Obtención de Certificado de Calidad Ambiental PROFEPA por dependencia de la UANL

Desde el año 1994 la Facultad de Ciencias Químicas de la UANL implementó un exitoso plan de manejo de sus residuos peligrosos, lo que entre otras actividades le ha permitido ser merecedora del Certificado de Calidad Ambiental que otorga la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) durante el periodo de 2010 a 2012 y que ha sido refrendado durante cuatro períodos consecutivos 2012-2014, 2014-2016, 2016-2018 y 2018-2020.

Por otra parte, existen otros tipos de residuos peligrosos que se generan tanto en los hogares como en los centros de trabajo como son los medicamentos caducos, por lo que su disposición se debe realizar también a través de empresas autorizadas por dependencias federales competentes, ya que dichas empresas poseen el equipo y personal calificado para aplicar las medidas de seguridad necesarias para realizar su transporte, tratamiento y/o disposición final.

 

Por otra parte, existen otros tipos de residuos peligrosos que se generan en los hogares, así como en centros de trabajo, y son los medicamentos caducos. De acuerdo con la legislación ambiental vigente, estos residuos se clasifican como peligrosos, por lo que su disposición se debe realizar a través de empresas autorizadas por dependencias federales competentes (SEMARNAT y SCT), ya que dichas empresas poseen el equipo y personal calificado para aplicar las medidas de seguridad necesarias para realizar su transporte, tratamiento y/o disposición final.

Actualmente el programa de recolección de medicamentos caducos implementado por la Secretaría de Salud a través de la Comisión Federal contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) en conjunto con la Subsecretaría de Regulación y Fomento Sanitario de la Secretaría de Salud de Nuevo León tiene como objetivo disminuir riesgos de intoxicación de las personas y daños al medio ambiente. En dicho programa los medicamentos son depositados en contenedores ubicados en diferentes centros de acopio como las farmacias o centros de salud. Una vez recolectados, son sometidos a procesos físicos de trituración y más tarde enviados a destino final.

Con el fin de apoyar la recolección y disposición adecuada de este tipo de residuos, la UANL cuenta con varios contenedores ubicados en la Farmacia Universitaria “Q.F.B. Emilia Vásquez Farías” de la Facultad de Ciencias Químicas, la Unidad de Servicios Médicos ubicada en el campus de Ciencias de la Salud y la Escuela Técnica Médica. Los medicamentos caducos son depositados por la comunidad universitaria y el público en general en dichos contenedores, de donde son recogidos por personal de la Secretaría de Salud, quien se encarga de llevarlos a un centro de acopio donde son separados de su envase primario y luego clasificados por grupo terapéutico y forma farmacéutica, para posteriormente ser llevados a disposición final con un proveedor autorizado.

En el año 2018 fueron recolectados 134.2 kg de medicamentos caducos provenientes de los centros de acopio ubicados en las dependencias universitarias.