Un residuo peligroso es un material o producto cuyo propietario o poseedor desecha y se encuentra en estado sólido o semisólido, líquido o gas contenido en recipientes o depósitos, y es susceptible de ser valorizado o requerir sujetarse a tratamiento o disposición final, y además contiene al menos una de las características CRETIB (Corrosivo, Reactivo, Explosivo, Tóxico, Inflamable, Biológico-infeccioso) (Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos).

CRETIB

Entre las Normas Oficiales Mexicanas que facilitan la identificación de este tipo de residuos se encuentran las siguientes:

La Secretaría de Investigación, Innovación y Sustentabilidad, a través de la Dirección de Gestión Ambiental y Seguridad Operativa (DGASO) se encuentra desarrollando un programa para el manejo y disposición de los residuos peligrosos generados en todas las dependencias académicas y administrativas de la UANL, como lámparas fluorescentes, balastras, sustancias químicas y medicamentos caducos, entre otros, con la finalidad de dar cumplimiento a las disposiciones legales aplicables; dicho programa consiste en clasificar, almacenar y gestionar el transporte y la disposición final de los residuos con empresas autorizadas por entidades federales como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT). Por lo anterior se distribuyeron en todas las dependencias de la UANL, procedimientos de clasificación y recolección de residuos peligrosos, lo que facilitará el manejo ambientalmente adecuado de los residuos que generan, los cuales se citan a continuación:

Caracterización de sustancias químicas caducas de generación única que han sido enviadas a disposición final durante el período enero 2015 a junio de 2016.

grafica-pay-1 grafica-pay-2

Residuos peligrosos biológico-infecciosos (RPBIs)

Los residuos peligrosos biológico-infecciosos (RPBIs), se encuentran dentro del universo de los residuos peligrosos, y son aquellos materiales generados durante los servicios de atención médica que contienen agentes biológico-infecciosos y pueden causar efectos nocivos a la salud y al ambiente. De acuerdo a la NOM-087- SEMARNAT- SSA1- 2002 los RPBI´s se clasifican en sangre, cultivos y cepas de agentes infecciosos, patológicos, residuos no anatómicos y objetos punzocortantes.

En la actualidad, la UANL tiene implementados programas de manejo y gestión de RPBI’s en las Facultades de Ciencias Químicas, Odontología, Medicina, Enfermería, Medicina Veterinaria y la Escuela Técnica Médica donde una vez que los residuos son recolectados por una empresa autorizada, el 100% de éstos son sometidos a tratamiento según lo establecido en la norma antes mencionada. Del total de RPBI´s que se generan en estas dependencias el 97% corresponde a residuos no anatómicos (guantes desechables, material de curación empapado o goteando sangre y  recipientes desechables conteniendo sangre líquida), como se muestra en la gráfica 2.

grafica-2

Durante el presente año, catorce dependencias universitarias iniciaron los trámites para ubicar la categoría de generación en la que se encuentran (micro, pequeño o gran generador), lo anterior con el objetivo de realizar la gestión de los residuos peligrosos que se generan en sus instalaciones, de acuerdo a la legislación ambiental vigente.

En el caso del almacenaje temporal de residuos peligrosos, los pequeños y los grandes generadores deben contar con un almacén temporal que cumpla con los siguientes especificaciones técnicas: buena ventilación natural o artificial, iluminación a prueba de explosiones, canaletas y fosa para contención de derrames, entre otros, de acuerdo con lo establecido en el Reglamento de la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos.

 

Dentro de las dependencias académicas de la UANL que han desarrollado sistemáticamente actividades comprometidas con el cuidado del ambiente, destaca el caso de la Facultad de Ciencias Químicas, que desde el año 1994 estableció con éxito un plan de manejo de residuos peligrosos, conforme a la legislación ambiental vigente, lo cual la ha hecho merecedora de recibir el Certificado de Calidad Ambiental que otorga la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente( PROFEPA) (2010-2012) y que ha sido refrendado durante tres períodos consecutivos (2012-2014, 2014-2016 y 2016-2018).

Otro tipo de residuo peligroso que se genera en la mayoría de los hogares y/o centros de trabajo son los medicamentos caducos. De acuerdo con la legislación ambiental vigente, los medicamentos caducos se clasifican como residuos peligrosos, por lo que su disposición se tienen que realizar a través de empresas autorizadas por dependencias federales competentes (SEMARNAT y SCT), ya que dichas empresas poseen el equipo y personal calificado para aplicar las medidas de seguridad necesarias para realizar su transporte, tratamiento y/o disposición final.

La Secretaría de Salud a través de la Comisión Federal contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) en conjunto con la Subsecretaría de Regulación y Fomento Sanitario de la Secretaría de Salud de Nuevo León, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y el Sistema Nacional de Gestión de Residuos de Envases y Medicamentos (SINGREM) A.C. , trabajan en implementación de un programa para la gestión ambientalmente adecuada de los medicamentos caducos. Dichos residuos son depositados en contenedores ubicados en unidades de venta de medicamentos (farmacias). Los residuos recolectados, son sometidos a procesos físicos de trituración y más tarde enviados a destino final por coprocesamiento en horno cementero. El concepto de coprocesamiento consiste en la destrucción térmica con ganancia de energía, esto es, que a la par que el material es destruido, la energía contenida en el mismo es aprovechada para otro fin.

Desde hace varios años en el estado de Nuevo León la UANL apoya a la Secretaría de Salud con la implementación del proyecto de recolección y disposición final de medicamentos caducos del Área Metropolitana de Monterrey. Actualmente, la UANL cuenta con varios contenedores ubicados en la Farmacia Universitaria “Q.F.B. Emilia Vásquez Farías” de la Facultad de Ciencias Químicas, la Unidad de Servicios Médicos ubicada en el campus de Ciencias de la Salud, la farmacia del Hospital Universitario y la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica Médica. La comunidad universitaria y el público en general acuden a depositar sus medicamentos caducos en dichos contenedores, de donde son recogidos por personal de la Secretaría de Salud, quien se encarga de llevarlos a un centro de acopio donde son separados de su envase primario y luego clasificados por grupo terapéutico y forma farmacéutica, para posteriormente ser llevados a disposición final con un proveedor autorizado. En el periodo enero-junio 2016 fueron recolectados 442 kg de medicamentos caducos provenientes de las dependencias universitarias antes mencionadas.