La Secretaría de Sustentabilidad a través de la Dirección de Gestión Ambiental y Seguridad Operativa (DGASO) se encuentra trabajando en la implementación de un programa para el manejo y disposición de los residuos peligrosos generados en todos sus campus, con el objetivo de dar cumplimiento a las disposiciones legales aplicables; dicho programa consiste en clasificar, almacenar y gestionar el transporte y la disposición final de los residuos con empresas autorizadas por entidades federales como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

CRETIB

De acuerdo a la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPGIR), un residuo peligroso (RP) es un material o producto cuyo propietario o poseedor desecha y se encuentra en estado sólido o semisólido, líquido o gas contenido en recipientes o depósitos, y es susceptible de ser valorizado o requerir sujetarse a tratamiento o disposición final, y además contiene al menos una de las características CRETIB (Corrosivo, Reactivo, Explosivo, Tóxico, Inflamable, Biológico-infeccioso).

Debido a esta situación, se distribuyeron en todas las dependencias de la UANL, los siguientes procedimientos de clasificación y recolección de residuos peligrosos, con el objetivo de que sean utilizados para la elaboración del “Manual para el manejo ambientalmente adecuado de los residuos en cada una de las dependencias que generan este tipo de desechos.

Otras herramientas de consulta que proveen información oficial para la identificación, almacenamiento y transporte de este tipo de residuos son las Normas Oficiales Mexicanas, como las que se citan a continuación:

Actualmente las dependencias universitarias que se menciona a continuación, que son las que generan la mayor cantidad de residuos peligrosos, han adoptado dentro de sus actividades cotidianas los procedimientos que les fueron proporcionados para clasificar y recolectar este tipo de residuos:

  • Facultad de Ciencias Químicas
  • Facultad de Odontología
  • Facultad de Medicina y Hospital Universitario
  • Facultad de Enfermería
  • Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia
  • Facultad de Salud Pública y Nutrición
  • Facultad de Agronomía
  • Escuela Técnica Médica
  • Centro Universitario de Salud (CUS)
  • Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias de la Salud (CIDICS)
  • Centro de Innovación, Investigación y Desarrollo en Ingeniería y Tecnología (CIIDIT)
  • Servicios Médicos de la UANL

Durante el período enero- diciembre 2017 se dispusieron 306.65 toneladas de residuos peligrosos, de los cuales 190.45 toneladas corresponden a residuos peligrosos biológico infecciosos (RPBI) y 116.2 toneladas de residuos peligrosos de origen químico de acuerdo a la normatividad ambiental vigente.

Residuos peligrosos biológico-infecciosos (RPBIs)

La NOM-087- SEMARNAT- SSA1- 2002 define los residuos peligrosos biológico-infecciosos (RPBI’s) como aquellos materiales generados durante los servicios de atención médica que contienen agentes biológico-infecciosos y pueden causar efectos nocivos a la salud y al ambiente, así mismo los clasifica en sangre, cultivos y cepas de agentes infecciosos, patológicos, residuos no anatómicos y objetos punzocortantes.

En el periodo enero -diciembre 2017 se generaron 190.45 toneladas de RPBI´s en las 12 dependencias antes mencionadas, donde el 86% corresponde a residuos no anatómicos (guantes desechables, material de curación empapado o goteando sangre y recipientes desechables conteniendo sangre líquida), como se muestra en la gráfica 1.

Gráfica 1. Caracterización de RPBI período enero – diciembre 2017

En el caso de los residuos peligrosos de origen químico en el mismo periodo se generaron 116.2 toneladas de las cuales 11.7 toneladas son de residuos sólidos (Gráfica 2) y 32.4 toneladas de residuos líquidos (Gráfica 3).

Gráfica 2. Caracterización de RP sólidos período enero- diciembre 2017

Gráfica 3. Caracterización de RP líquidos período enero- diciembre 2017

El traslado y confinamiento adecuado de este tipo de residuos se realiza por empresas debidamente acreditadas ante las autoridades correspondientes. De tal forma, que el 100% de éstos son sometidos a tratamiento o confinamiento según lo establecido en la normatividad ambiental vigente.

Otro punto importante dentro de la gestión de residuos es obtener el registro como generador de RP ante la SEMARNAT, con base a la estimación promedio de residuos peligrosos que genere en un año, ubicando en primera instancia la categoría en la que se encuentran (micro, pequeño o gran generador), lo anterior con el objetivo de realizar la gestión de sus RP de acuerdo a la legislación ambiental vigente.

Durante el periodo enero – diciembre 2017, 15 dependencias universitarias realizaron los trámites ante esta dependencia federal y obtuvieron su Número de Registro Ambiental (NRA) contando con el apoyo y asesoría de la DGASO para realizar dicho trámite.

Cabe señalar que los pequeños y los grandes generadores tienen la obligación de contar con un almacén temporal de residuos peligrosos que cumpla con las siguientes especificaciones técnicas: ventilación natural o artificial, iluminación a prueba de explosiones, canaletas y fosa para contención de derrames, entre otros, de acuerdo con lo establecido en el Reglamento de la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (RLGPGIR).

La Facultad de Ciencias Químicas desde el año 1994 estableció con éxito un plan de manejo de residuos peligrosos lo cual la ha hecho merecedora de recibir el Certificado de Calidad Ambiental que otorga la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) (2010-2012) y que ha sido refrendado durante tres períodos consecutivos (2012-2014, 2014-2016 y 2016-2018).


Por otra parte, existen otros tipos de residuo peligrosos que se generan en los hogares, así como en centros de trabajo, y son los medicamentos caducos. De acuerdo con la legislación ambiental vigente, estos residuos se clasifican como peligrosos, por lo que su disposición se debe realizar a través de empresas autorizadas por dependencias federales competentes (SEMARNAT y SCT), ya que dichas empresas poseen el equipo y personal calificado para aplicar las medidas de seguridad necesarias para realizar su transporte, tratamiento y/o disposición final.

Actualmente el programa de recolección de medicamentos caducos implementado por la Secretaría de Salud a través de la Comisión Federal contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) en conjunto con la Subsecretaría de Regulación y Fomento Sanitario de la Secretaría de Salud de Nuevo León tiene como objetivo disminuir riesgos de intoxicación de las personas y daños al medio ambiente. En dicho programa los medicamentos son depositados en contenedores ubicados en diferentes centros de acopio como las farmacias o centros de salud. Una vez recolectados, son sometidos a procesos físicos de trituración y más tarde enviados a destino final.

Con el fin de apoyar la recolección y disposición adecuada de este tipo de residuos, la UANL cuenta con varios contenedores ubicados en la Farmacia Universitaria “Q.F.B. Emilia Vásquez Farías” de la Facultad de Ciencias Químicas, la Unidad de Servicios Médicos ubicada en el campus de Ciencias de la Salud y la Escuela Técnica Médica. Los medicamentos caducos son depositados por la comunidad universitaria y el público en general en dichos contenedores, de donde son recogidos por personal de la Secretaría de Salud, quien se encarga de llevarlos a un centro de acopio donde son separados de su envase primario y luego clasificados por grupo terapéutico y forma farmacéutica, para posteriormente ser llevados a disposición final con un proveedor autorizado.

En el periodo enero – diciembre 2017 fueron recolectados 556.2 kg de medicamentos caducos provenientes de los centros de acopio ubicados en las dependencias universitarias.