Sustainability Secretariat

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

SECRETARÍA DE SUSTENTABILIDAD 

Sustainable Agricultural Production

La producción agropecuaria sustentable representa uno de los principales desafíos y oportunidades para las Instituciones de Educación Superior comprometidas con la generación de conocimiento, la innovación tecnológica y la conservación de los recursos naturales.

Ante los efectos del cambio climático, la degradación de los ecosistemas, la pérdida de biodiversidad y la creciente demanda de alimentos, resulta indispensable impulsar modelos de producción agropecuaria que permitan satisfacer las necesidades actuales de la población sin comprometer la capacidad productiva y ambiental de las futuras generaciones.

Bajo este enfoque, la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) ha fortalecido diversas acciones orientadas a promover sistemas agropecuarios más eficientes, resilientes y ambientalmente responsables, mediante el desarrollo de proyectos de investigación, transferencia tecnológica y fomento productivo en espacios estratégicos como el Centro de Investigación en Producción Agropecuaria (CIPA) y el Centro Regional de Fomento Ganadero Vallecillo. Estas unidades constituyen plataformas de innovación y vinculación en las que se integran actividades de docencia, investigación aplicada y extensión orientadas al manejo sustentable de los recursos agropecuarios.

Entre las principales acciones impulsadas por la UANL destacan la diversificación productiva, la implementación de esquemas de rotación de cultivos, el mejoramiento genético ganadero, el manejo eficiente del agua, así como estrategias de conservación y restauración del suelo. De manera complementaria, se promueve la protección de la biodiversidad y de los servicios ecosistémicos asociados a los sistemas agropecuarios, mediante prácticas que favorecen la conservación de la cobertura vegetal, la reducción de procesos erosivos y el aprovechamiento responsable de los recursos naturales.

Asimismo, la incorporación de tecnologías apropiadas y prácticas sustentables permite fortalecer la productividad y competitividad del sector agropecuario, al tiempo que contribuye a disminuir impactos ambientales asociados a la producción convencional. Estas acciones favorecen la resiliencia de los sistemas agrícolas y pecuarios frente a sequías, plagas, enfermedades y fenómenos climáticos extremos, además de promover la seguridad alimentaria, el desarrollo regional y la generación de capacidades técnicas en estudiantes, productores y comunidades rurales.

A través de la realización de todas estas iniciativas, la UANL reafirma su compromiso con la construcción de modelos de desarrollo rural sustentable, impulsando soluciones integrales que articulan la producción agropecuaria con la conservación del agua, el suelo y la biodiversidad, contribuyendo así al bienestar social, económico y ambiental de Nuevo León y México.

Centro de Investigación en Producción Agropecuaria (CIPA)

Este centro de investigación ubicado en el municipio de Linares al sur del estado, constituye uno de los espacios más importantes para el impulso de la investigación, la innovación tecnológica y la formación de recursos humanos especializados en el sector agropecuario del noreste de México. Desde su creación, el CIPA ha desempeñado un papel fundamental en el fortalecimiento del desarrollo rural y productivo de Nuevo León, mediante la generación de conocimiento científico, la transferencia tecnológica y la implementación de modelos de producción sustentable adaptados a las condiciones ambientales y socioeconómicas de la región.

A lo largo de su historia, el CIPA ha contribuido significativamente al desarrollo del sector agropecuario estatal mediante proyectos orientados al mejoramiento genético animal, la eficiencia productiva, el manejo sustentable de los recursos naturales y la diversificación de las actividades agropecuarias. De igual forma, se ha consolidado como un espacio de formación académica y práctica para estudiantes, investigadores, técnicos y productores, fortaleciendo las capacidades profesionales y científicas vinculadas al manejo sustentable de los sistemas agroalimentarios.

Bajo una visión integral de sustentabilidad, el CIPA impulsa estrategias orientadas a incrementar la productividad agropecuaria con un enfoque ambientalmente responsable.

Estrategia Sustentable para la Producción y Aprovechamiento de Forraje en Sistemas Ganaderos

La producción de forraje se realiza a través de un esquema de manejo sustentable orientado a maximizar la eficiencia productiva, conservar los recursos naturales y fortalecer la autosuficiencia alimentaria del sistema ganadero.

En las áreas de cultivo de sorgo forrajero y zacate Pretoria, las condiciones favorables de precipitación, durante la temporada de lluvias, permiten obtener una mayor producción de biomasa, favoreciendo la disponibilidad de alimento para el ganado como la recuperación y conservación del suelo.

Como parte de la estrategia de aprovechamiento, se realiza un primer corte de sorgo forrajero destinado a la elaboración de ensilaje, permitiendo conservar forraje de alta calidad nutricional para su utilización en épocas de escasez o baja producción de pastos. En caso de mantenerse condiciones climáticas favorables, se efectúa un segundo corte, el cual es utilizado para la producción de pacas y rollos henificados, incrementando así las reservas estratégicas de alimento y reduciendo la dependencia de insumos externos.

El manejo de estos cultivos no solo contribuye al abastecimiento forrajero del hato, sino también al establecimiento y fortalecimiento del zacate Pretoria, especie perenne que representa una alternativa sustentable para los sistemas de producción pecuaria de la región. Al tratarse de una gramínea de larga duración, se disminuye considerablemente la necesidad de realizar labores frecuentes de preparación de suelo, reduciendo con ello costos operativos, consumo de combustible, compactación del terreno y emisiones asociadas a las actividades agrícolas mecanizadas.

Asimismo, el manejo del área estará enfocado en prácticas de conservación y mejoramiento del suelo, mediante labores de fertilización y aireación que favorezcan una mayor infiltración y captación de agua, mejorando la retención de humedad y promoviendo la salud del ecosistema productivo. Estas acciones contribuyen a disminuir la erosión, incrementar la productividad a largo plazo y fortalecer la resiliencia del sistema ante condiciones climáticas variables. Con este esquema de producción y manejo sustentable del forraje, se busca avanzar hacia un modelo ganadero más eficiente, resiliente y ambientalmente responsable, que permita optimizar el uso de los recursos naturales, mejorar la productividad y garantizar la sostenibilidad de las actividades pecuarias en el largo plazo.

Viticultura sustentable

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Entre las acciones más relevantes en materia de diversificación productiva se encuentra el establecimiento de un viñedo experimental en el año de 2011, con especies de bajo requerimiento hídrico como Vitis vinifera L., favoreciendo alternativas agrícolas adaptadas a las condiciones semiáridas de la región. En 2025, el área cultivada alcanzó 4 hectáreas con variedades como Merlot, Shiraz, Tempranillo, Grenache, Chenin blanc y Sauvignon Blanc, promoviendo el uso eficiente del agua y la generación de productos con alto valor agregado.

Desde el año 2011 se establece el cultivo de vid (Vitis vinifera L.) como una alternativa agrícola de menores requerimientos hídricos, iniciando con una superficie de 1 hectárea. Debido a su adaptación y viabilidad productiva, para el año 2024 se incrementa la superficie a 4 hectáreas. En este proceso, se seleccionaron seis variedades (Merlot, Shiraz, Tempranillo, Grenache, Chenin blanc y Sauvignon blanc), las cuales presentan una adecuada adaptación a climas cálidos caracterizados por altas temperaturas y condiciones de sequía, favoreciendo así un uso más eficiente de los recursos disponibles. Con el objetivo de optimizar el uso del agua, en 2024 se sustituyó el sistema de riego inicial por un sistema de riego por goteo con gotero integrado, el cual permite una distribución focalizada y controlada del recurso hídrico. Esta tecnología contribuye significativamente al ahorro de agua, reduce la proliferación de malezas al limitar la humedad en áreas no deseadas y disminuye el riesgo de enfermedades asociadas al exceso de humedad. Asimismo, se ha avanzado hacia un manejo más eficiente del riego, considerando la demanda hídrica del cultivo en función de sus etapas fenológicas y de las condiciones climáticas, con el fin de evitar pérdidas por evaporación o percolación profunda. En cuanto al manejo del suelo, se combinan prácticas agrícolas mecánicas para la preparación del terreno y el control de malezas, las cuales interrumpen la germinación y destruyen el tejido vegetal sin necesidad de herbicidas.

Adicionalmente, se implementan prácticas de compostaje a partir de residuos del proceso productivo, como el orujo de uva, lo que permite reincorporar materia orgánica al suelo bajo un enfoque de economía circular. Esta estrategia contribuye a mejorar las propiedades físicas y químicas del suelo, incluyendo pH, acidez y disponibilidad de nutrientes, así como a incrementar la concentración de compuestos fenólicos en el fruto, reduciendo simultáneamente la generación de residuos y el uso de fertilizantes químicos. Como parte de las estrategias de mitigación de riesgos climáticos, se contempla la implementación de mallas antigranizo, las cuales protegen el cultivo frente a eventos extremos como granizadas, reduciendo pérdidas productivas y la necesidad de replantación. Estas mallas contribuyen a la modulación del microclima del viñedo, disminuyendo la radiación solar directa y la temperatura sobre el dosel vegetal, lo que favorece la conservación de la humedad y reduce el estrés térmico en las plantas.

En conjunto, estas acciones forman parte de una estrategia integral de sustentabilidad orientada a la adaptación al cambio climático, considerando escenarios de mayor temperatura y disponibilidad limitada de agua. A través de la optimización de recursos, la incorporación de insumos biológicos, la protección del cultivo frente a eventos extremos y el manejo responsable del suelo, se busca mantener la productividad del viñedo con un menor impacto ambiental, avanzando hacia un modelo de producción más resiliente y sustentable.

Bodega Vinicola Alere

Como complemento a esta estrategia, la Bodega Vinícola Alere se ha consolidado como un espacio de innovación e investigación enológica, equipado con tecnología de punta para el procesamiento y producción de vino. Además, incorpora sistemas de energía renovable mediante celdas fotovoltaicas, contribuyendo a reducir el consumo energético y la huella ambiental asociada a procesos agroindustriales intensivos.

Actualización de software GrowSafe 6000 a Vytelle 8000 para evaluación de eficiencia alimenticia

Para lograr mejorar genéticamente al ganado, es importante medir de forma objetiva aquellas características que tienen valor económico y que responden rápidamente al mejoramiento genético. Entre estas características destacan las relacionadas con la eficiencia productiva y la calidad de la carne producida, tales como: ganancias de peso al destete y post-destete, eficiencia en la conversión alimenticia, capacidad reproductiva y calidad de la canal.

Una medida alternativa de la eficiencia alimenticia es el Consumo Residual de Alimento (RFI, por sus siglas en inglés), definido como la diferencia entre el consumo real de alimento de un animal y el consumo estimado esperado con base en su crecimiento y peso corporal (Koch et al., 1963; Archer et al., 1999). Esta evaluación se realiza durante un periodo específico de prueba y puede medirse de manera precisa mediante el uso de tecnología especializada.

El Centro de Investigación en Producción Agropecuaria, consciente de la importancia de estas evaluaciones, realiza convocatorias en las cuales se recibe ganado para evaluar diversas características productivas y de eficiencia alimenticia. Actualmente, el CIPA se encuentra en proceso de transición tecnológica, sustituyendo el sistema GrowSafe 6000 por el nuevo sistema Vytelle 8000, con el objetivo de modernizar los procesos de medición y mejorar la precisión, capacidad de análisis y eficiencia operativa de las pruebas. La implementación del sistema Vytelle 8000 permite:

  • Mayor precisión en la medición individual del consumo de alimento.
  • Monitoreo automatizado y continuo del comportamiento alimenticio.
  • Mejor procesamiento y análisis de datos productivos.
  • Reducción de errores operativos y optimización de tiempos.
  • Generación de información más confiable para programas de selección genética.

Con esta actualización tecnológica, el CIPA fortalece su compromiso con la innovación y el desarrollo de herramientas que contribuyan al mejoramiento genético y a la sustentabilidad de la producción ganadera.

Actualización tecnológica de las instalaciones

Con el objetivo de mejorar la precisión, eficiencia y confiabilidad en la obtención de datos, recientemente se realizó una actualización integral del equipo y software de las instalaciones. Esta modernización incluye:

  • Panel DAQ (módulo de adquisición de datos)
  • Panel RTU (Unidades Terminales Remotas)
  • Cables de datos y fuentes de alimentación
  • CPU (Unidad Central de Procesamiento)

Estas mejoras permiten optimizar el monitoreo individual del consumo, fortalecer la captura y procesamiento de información, y generar resultados con mayor exactitud para la toma de decisiones en programas de selección genética y evaluación productiva. En 2025, finalizó una evaluación en la cual se realizó una investigación en conjunto con MNA de México, titulada: “Efecto de Lithothamnium calcareum en el desempeño productivo, consumo residual de alimento, integridad de la barrera gastrointestinal, inflamación y respuesta inmune en vaquillas y becerros Simbrah”. El estudio evaluó la inclusión de Lithothamnium calcareum en dietas para vaquillas y becerros Simbrah sobre el desempeño productivo, el consumo residual de alimento (RFI), la integridad de la barrera gastrointestinal, la permeabilidad sistémica y diversos parámetros inmunológicos e inflamatorios.

Se espera que la suplementación con Lithothamnium calcareum contribuya a estabilizar el pH ruminal, reducir la permeabilidad intestinal y la inflamación sistémica, mejorar la integridad tisular y favorecer el desempeño productivo de los animales de engorda.

Proyecto Biotipo CIPA 525 (50 % Simmental, 25 % Angus y 25 % Tuli)

Este proyecto, surge como una estrategia orientada al desarrollo de sistemas de producción bovina más sustentables, resilientes y eficientes para las condiciones ambientales del noreste de México. Mediante la combinación genética de las razas Simmental, Angus y Tuli, se busca integrar características productivas, reproductivas y adaptativas que permitan reducir el impacto ambiental de la ganadera, optimizar el uso de los recursos naturales y fortalecer la sostenibilidad económica y productiva de los sistemas pecuarios regionales.

El objetivo general es evaluar el desempeño productivo, reproductivo, adaptativo y sustentable de un biotipo bovino compuesto Simmental-Angus-Tuli bajo las condiciones ambientales y de manejo del noreste de México, con el propósito de determinar su viabilidad como alternativa para sistemas de producción de carne más eficientes, resilientes y ambientalmente responsables.

Aporte del biotipo a la sustentabilidad ganadera la combinación Simmental-Angus-Tuli representa una alternativa innovadora para impulsar una ganadería sustentable, ya que integra genética enfocada en eficiencia productiva, adaptación climática y aprovechamiento racional de los recursos.

Mayor adaptación al cambio climático

La inclusión de la raza Tuli aporta rusticidad y tolerancia al calor, características fundamentales para enfrentar las altas temperaturas y periodos de sequía presentes en el noreste de México. Esto permite:

  • Disminuir el estrés térmico en los animales.
  • Reducir pérdidas productivas en climas extremos.
  • Mantener la eficiencia reproductiva bajo condiciones adversas.
  • Favorecer sistemas de pastoreo en ambientes semiáridos.

Uso más eficiente de los recursos

El vigor híbrido generado por la combinación de las tres razas favorece animales con:

  • Mejor conversión alimenticia.
  • Mayor eficiencia reproductiva.
  • Menor necesidad de reemplazos.
  • Mayor longevidad productiva.

Estas características contribuyen a disminuir el consumo de recursos como agua, alimento y energía por kilogramo de carne producido, favoreciendo sistemas más eficientes y sustentables.

Reducción del impacto ambiental

El desarrollo de animales más adaptados y eficientes permite:

  • Mejor aprovechamiento de los pastizales.
  • Disminución de pérdidas por enfermedades y mortalidad.
  • Menor presión sobre los recursos naturales.
  • Producción de carne con menor impacto ambiental por unidad producida.

Al contar con animales funcionales y resistentes, se reduce la necesidad de tratamientos intensivos y manejo excesivo, promoviendo una producción más equilibrada con el entorno.

Aportes de cada raza al sistema sustentable Simmental contribuye con:

  • Alto crecimiento y eficiencia productiva.
  • Buena producción de leche.
  • Excelente rendimiento en canal.
  • Mayor musculatura y capacidad de conversión.

Raza Angus

Aporta:

  • Calidad de carne y marmoleo.
  • Fertilidad y precocidad sexual.
  • Buena eficiencia reproductiva.
  • Mejor valor comercial del producto final.

Raza Tuli

Aporta:

  • Rusticidad y resistencia ambiental.
  • Tolerancia al calor y sequía.
  • Resistencia a parásitos.
  • Capacidad de adaptación a sistemas extensivos y semiáridos.
  • Resultado esperado del biotipo.

Se espera obtener animales:

  • Adaptados a condiciones climáticas variables.
  • Aptos para sistemas de pastoreo sustentable.
  • Más eficientes en conversión alimenticia.
  • Con mayor fertilidad y longevidad.
  • Capaces de producir carne de alta calidad con menor impacto ambiental.

Las vacas cruzadas también podrán destacar por:

  • Buena habilidad materna.
  • Producción eficiente de leche.
  • Mejor supervivencia de becerros.
  • Mayor estabilidad reproductiva en ambientes difíciles.

El Biotipo CIPA 525 representa una propuesta estratégica para el fortalecimiento de una ganadería sustentable en el noreste de México. La integración genética de Simmental, Angus y Tuli permite desarrollar animales equilibrados en productividad, adaptación y eficiencia, favoreciendo sistemas pecuarios más resilientes frente a las condiciones climáticas actuales.

Bosque Escuela: educación, conservación y adaptación climática

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Uno de los proyectos de mayor relevancia ecológica y educativa vinculados al CIPA es el Bosque Escuela de la UANL, ubicado en el municipio de Iturbide, Nuevo León, con una superficie de 1,077 hectáreas. Este espacio funciona como un laboratorio natural destinado a la formación académica, la investigación científica y la conservación ambiental. Su diversidad de ecosistemas, integrada por bosques de encino, pino-encino, cedro y matorral-chaparral, contribuye a la captura de carbono, la regulación climática regional y la conservación de la biodiversidad.

Durante 2025, el Bosque Escuela desarrolló diversas actividades orientadas a la educación ambiental, la restauración ecológica y la prevención de incendios forestales. Entre las acciones destacadas se encuentran campañas de sensibilización y capacitación en coordinación con Protección Civil del Estado para fortalecer la cultura de prevención y control de incendios forestales; jornadas de reforestación con la plantación de ejemplares de Pinus pseudostrobus en áreas afectadas por incendios; así como la producción de plántulas forestales destinadas a programas institucionales de restauración y apoyo a comunidades rurales.

De igual manera, se impulsaron proyectos para la producción de semillas de gramíneas nativas como Bouteloua gracilis and Bouteloua curtipendula, utilizadas en la rehabilitación de zonas de difícil acceso y alta pendiente, favoreciendo la recuperación de ecosistemas degradados y el fortalecimiento de la resiliencia ecológica regional.

El trabajo desarrollado por el CIPA refleja la importancia de integrar ciencia, educación, innovación y conservación ambiental como pilares del desarrollo agropecuario sustentable. A través de sus programas y proyectos, este Centro contribuye al fortalecimiento del sector productivo de Nuevo León, al bienestar de las comunidades rurales y a la formación de profesionales comprometidos con la protección de los recursos naturales y la construcción de sistemas agroalimentarios más resilientes, eficientes y ambientalmente responsables.

Centro Regional de Fomento Ganadero Vallecillo

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Este Centro fundado en febrero de 1988 y ubicado en el municipio de Vallecillo, al norte del estado de Nuevo León, constituye un espacio estratégico para el impulso de actividades agropecuarias sustentables, la innovación tecnológica y la formación integral de recursos humanos especializados en el sector rural. Con una superficie total de 13 hectáreas, de las cuales 2 corresponden a infraestructura y 11 se destinan a actividades productivas, en donde se desarrolla modelos de producción orientados al aprovechamiento responsable y la conservación de los recursos naturales.

A lo largo de su trayectoria, el Centro Regional de Fomento Ganadero Vallecillo se ha consolidado como una plataforma de vinculación entre la academia, el sector productivo y las comunidades rurales, promoviendo la transferencia de conocimiento, el fortalecimiento de capacidades técnicas y la adopción de prácticas agropecuarias sustentables adaptadas a las condiciones ambientales de la región semiárida del noreste de México.

Adicionalmente, el Centro desempeña un papel relevante en la formación de estudiantes, investigadores y productores, brindando espacios para el aprendizaje aplicado, la experimentación y el desarrollo de proyectos de investigación e innovación en el ámbito agropecuario. A través de estas actividades, se favorece la generación de soluciones técnicas y científicas que contribuyen al desarrollo rural sustentable y al fortalecimiento del sector agropecuario de Nuevo León.

Entre las principales actividades que se realizan en el Centro se encuentra las siguientes:

Manejo agrícola y labranza orientados a la conservación del suelo y al uso sustentable de los recursos naturales:

En el Centro se realizan prácticas de manejo agrícola y labranza orientadas a la conservación del suelo y al aprovechamiento sustentable de los recursos naturales. Asimismo, se cuenta con 11 hectáreas productivas con un sistema de riego que se utiliza de manera estratégica únicamente en periodos críticos, con el objetivo de optimizar el uso del agua y mantener la productividad de los cultivos forrajeros.

  • Producción de grano y forrajes.

Manejo de suelo:

Labranza cero: este sistema se implementa en una superficie aproximada de 3.25 hectáreas establecidas con pasto Pretoria, buffel y leucaena. Su manejo permite conservar la estructura del suelo, disminuir los procesos de erosión y favorecer la cobertura vegetal, contribuyendo a la conservación de la humedad y al aprovechamiento sustentable de los recursos naturales.

Labranza mínima: se desarrolla en una superficie de 3.5 hectáreas mediante el uso de subsuelo aproximadamente cada dos años, con el objetivo de mejorar la aireación del suelo, facilitar la infiltración de agua y favorecer el desarrollo radicular de los cultivos.

Labranza convencional: este sistema se aplica en 1.75 hectáreas utilizando arado y rastra para la preparación del terreno, principalmente para el establecimiento de cultivos de invierno como avena y ryegrass, destinados a la producción forrajera.

Cultivos alternativos: como parte de las estrategias de diversificación productiva, se destinan 0.25 hectáreas al cultivo de higueras de las variedades Blanco Texas, Brown Turkey, Black Mission, Celeste y Grande Texas, así como 0.25 hectáreas al cultivo de nopal mejorado con variedades como Villanueva y Copena F1. Estas acciones contribuyen a ampliar la diversidad agrícola y fortalecer el aprovechamiento sustentable de los recursos disponibles.

Diversificación productiva (Agaves): Desde 2016, se incorporó el cultivo de agave como una alternativa productiva adaptada a las condiciones semiáridas de la región, debido a sus bajos requerimientos hídricos y su alta capacidad de adaptación climática. Esta especie posee características fisiológicas que favorecen el uso eficiente del agua, como la apertura nocturna de estomas, lo que disminuye la pérdida de humedad por evapotranspiración, además de un sistema radicular profundo que permite aprovechar de manera más eficiente la humedad del suelo y contribuir a la reducción de procesos erosivos.

Estas características convierten al agave en una opción viable para fortalecer el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales y promover la diversificación de los sistemas productivos.

Actualmente, el Centro cuenta con 0.5 hectáreas destinadas al cultivo de distintas especies de agave, entre las que destacan Agave americana, Agave salmiana and Agave weberi, así como algunos ejemplares de Agave montana and Agave angustifolia, establecidos desde 2023 como parte de las estrategias de adaptación productiva y sustentabilidad agropecuaria.

Unidades de manejo ambiental (cabras): A partir del año 1988 se estableció una unidad de manejo del área caprina. Actualmente se desarrolla este proyecto con cabras de diferente raza como la Boer, Kiko, Saanen, Apinas y Nubias.

El uso de cabras para el control de malezas en plantaciones de agave representa una alternativa agroecológica y sostenible, ya que permite mantener limpio el terreno sin depender exclusivamente del uso de agroquímicos. El pastoreo contribuye a reducir la presencia de malezas, disminuyendo la competencia por luz, agua y nutrientes, además de contribuir en la fertilización. De esta manera, se promueve un manejo más sustentable del sistema productivo, constituyendo una práctica eficiente de control biológico dentro del ecosistema agrícola.

Workshop Caprino Internacional 2025: Durante 2025 se llevó a cabo el Workshop Caprino Internacional 2025, un curso-taller orientado a difundir avances científicos, tecnológicos y productivos relacionados con el manejo sustentable del ganado caprino. El evento contó con la participación de especialistas y ponentes provenientes de Argentina, España, Estados Unidos y México, quienes compartieron experiencias y conocimientos en temas de producción, manejo, transformación y comercialización de productos y subproductos caprinos.

Este espacio permitió fortalecer el intercambio de conocimientos entre productores, técnicos, estudiantes, investigadores y especialistas del sector agropecuario, promoviendo la adopción de mejores prácticas productivas y el desarrollo de estrategias sustentables para la producción caprina. Asimismo, contribuyó a fortalecer la vinculación entre la UANL, el sector productivo y las comunidades rurales.

Producción de plántulas de agave y nopal: Como parte de las acciones de diversificación productiva y aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, se desarrollan actividades de producción y propagación de plántulas a partir de hijuelos de agave y cladodios de nopal. Estos materiales vegetativos son seleccionados y establecidos bajo condiciones controladas que favorecen su desarrollo inicial y garantizan la obtención de plantas sanas y vigorosas para su posterior trasplante y establecimiento en campo.

La producción de plántulas contribuye al fortalecimiento de alternativas productivas adaptadas a regiones semiáridas, favoreciendo la conservación del suelo, el aprovechamiento eficiente del agua y la generación de oportunidades económicas para las familias dedicadas al sector rural. Asimismo, estas acciones promueven la recuperación de áreas degradadas y el impulso de sistemas agropecuarios más resilientes y sustentables.

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